Edición 2015
11 de abril de 2021, 6:15:46
Aceite de Oliva y Salud


Los alimentos no saludables pueden disminuir los efectos positivos de la Dieta Mediterránea


Investigadores del Centro Médico de la Universidad Rush (Chicago, EEUU) han informado de la disminución de los beneficios de una Dieta Mediterránea entre quienes consumen frecuentemente alimentos poco saludables. Los resultados de su estudio se publicaron el pasado 7 de enero en Alzheimer's & Dementia: The Journal of the Alzheimer's Association.


“Seguir una dieta que hace hincapié en verduras, frutas, pescado y granos enteros puede afectar positivamente a la salud de una persona, pero cuando se combina con frituras, dulces, granos refinados, carnes rojas y carnes procesadas, observamos que los beneficios de este patrón alimentario parecen disminuir”, ha señalado Puja Agarwal, epidemióloga nutricional y profesora asistente en el Departamento de Medicina Interna en el Colegio Médico Rush.

El estudio observacional incluyó a 5.001 adultos mayores que vivían en Chicago y que formaban parte del Proyecto de Salud y Envejecimiento de Chicago, una evaluación de la salud cognitiva en adultos mayores de 65 años realizada entre 1993 y 2012. Cada tres años, los participantes del estudio completaron una evaluación cognitiva que evaluó las habilidades básicas de procesamiento de información y la memoria, y completaron un cuestionario sobre la frecuencia con la que consumían 144 alimentos.

Los investigadores analizaron en qué medida cada uno de los participantes del estudio se adhirió a una Dieta Mediterránea, que incluye el consumo diario de frutas, verduras, legumbres, aceite de oliva, pescado, patatas y cereales sin refinar, además de un consumo moderado de vino. También evaluaron cuánto seguía cada participante una dieta occidental, que incluía alimentos fritos, cereales refinados, dulces, carnes rojas y procesadas, productos lácteos enteros y pizza. Asignaron puntuaciones de cero a cinco para cada alimento para compilar una puntuación total de la Dieta Mediterránea para cada participante en un rango de cero a 55.

Posteriormente, examinaron la asociación entre las puntuaciones de la Dieta Mediterránea y los cambios en la función cognitiva global de los participantes, la memoria episódica y la velocidad de percepción. Los participantes con un deterioro cognitivo más lento durante los años de seguimiento fueron los que se adhirieron más a la Dieta Mediterránea, junto con la limitación de los alimentos que forman parte de la dieta occidental, mientras que los participantes que comieron más de la dieta occidental no tuvieron ningún efecto beneficioso de los componentes de alimentos saludables en ralentizar el deterioro cognitivo.

Según ha informado la universidad norteamericana, no hubo una interacción significativa entre la edad, el sexo, la raza o la educación y la asociación con el deterioro cognitivo en los niveles altos o bajos de los alimentos de la dieta occidental.

"Las dietas occidentales pueden afectar negativamente la salud cognitiva. Los individuos que tenían una puntuación alta en la Dieta Mediterránea en comparación con los que tenían la puntuación más baja eran equivalentes a tener 5,8 años menos cognitivamente", ha señalado Agarwal, que ha destacadi que los resultados complementan otros estudios que muestran que una Dieta Mediterránea reduce el riesgo de enfermedades cardíacas, ciertos cánceres y diabetes y también respaldan estudios previos sobre este patrón alimentario y la cognición. El estudio también señala que la mayoría de los patrones dietéticos que han mostrado una mejora en la función cognitiva entre los adultos mayores, incluidas las dietas mediterránea, MIND y DASH, tienen una matriz de puntuación única basada en la cantidad de porciones consumidas para cada componente de la dieta.

“Cuanto más podamos incorporar verduras de hoja verde, otras verduras, bayas, aceite de oliva y pescado en nuestras dietas, mejor será para nuestros cerebros y cuerpos envejecidos. Otros estudios muestran que la carne roja y procesada, los alimentos fritos y la baja ingesta de cereales integrales se asocian con una mayor inflamación y un deterioro cognitivo más rápido en las edades avanzadas. Para beneficiarnos de dietas como la mediterránea o la dieta MIND , tendríamos que limitar nuestro consumo de alimentos procesados ​​y otros alimentos poco saludables como frituras y dulces”, ha considerado la investigadora.

La Universidad Rush ha indicado que se necesitan futuros estudios longitudinales sobre la dieta y la cognición entre la población de mediana edad para ampliar estos hallazgos.

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