En todo este tiempo no hemos parado de trabajar, presentando ante las administraciones públicas y distintos gobiernos (desde locales a estatales) las bases documentales y borradores que justifican nuestra petición: que se pueda diferenciar el olivar tradicional del resto de modelos de cultivo, más enfocados al productivismo por encima de la diferenciación de la calidad. Es bien sabido que el olivar en seto utiliza variedades y métodos de producción con altas dotaciones de agua que dan a lugar a aceites de perfil menos aromático y, sobre todo, de menor vida.
A diferencia de ellos, el olivar tradicional cultiva variedades caracterizadas por perfiles más polifenólicos en su mayor parte, de los que se obtienen aceites con calidad diferenciada, con mayor persistencia aromática y estabilidad oxidativa. Nos atrevemos a decir que son aceites más saludables.
Pero el olivar tradicional no termina en el producto. Formamos parte de un modelo social con arraigo a nuestros pueblos que fomenta por tanto los valores rurales, comenzando por dar trabajo y medios de vida a nuestras gentes. El modelo de negocio implica a almazaras, cooperativas, empresas agrícolas de servicios y suministros, etc.; además de toda la economía circular que se genera en nuestro medio rural, un medio que no podría vivir de otra economía productiva si no fuera por el cultivo ancestral del olivar. Tampoco conviene olvidar la biodiversidad asociada al modelo de cultivo tradicional, exclusiva del mismo y no presente en otros, en lo que es una explotación casi ecológica de los recursos.
Finalmente, y para que todo esto sea sostenible, no buscamos nuestra viabilidad económica por medio de subvenciones. Solicitamos la colaboración de los consumidores y queremos que se les informe de su implicación en este modelo cada vez que adquieren nuestro producto: un AOVE de calidad diferenciada procedente de olivos de cultivo tradicional. Un producto que no puede costar menos de 5-6 euros, un precio ajustado a las características del producto que ofrecemos: AOVEs más saludables y con mayor vida. La misma vida que queremos para nuestros pueblos.