En Conde de Benalúa hemos apostado por una fórmula innovadora: la creación de un restaurante temático en torno al aceite de oliva virgen extra. Esta iniciativa no sólo complementa nuestra actividad tradicional, sino que se ha convertido en un pilar de diferenciación para el conjunto del sector.
Oleoturismo: más que vender aceite, vender experiencias
El oleoturismo ofrece no sólo la posibilidad de generar ingresos adicionales, sino la generación de experiencias que combinan gastronomía y cultura. Un visitante que prueba, siente y comprende el valor del AOVE no sólo se lleva una botella a casa: se lleva un relato y un vínculo emocional con el producto. Esa conexión es la que permite fidelizar clientes, aumentar su disposición a pagar un precio justo con el proceso productivo y convertirlos en embajadores del aceite de oliva virgen extra.
El restaurante como feria permanente para el AOVE
En nuestro restaurante AMA LA Cocina de Amarga y Pica cada plato está diseñado para mostrar el AOVE como ingrediente central, resaltando los matices que aportan nuestros diferentes aceites. Este enfoque genera beneficios directos e indirectos. Por un lado, constituye un canal continuo de comunicación del valor de nuestros aceites hacia el cliente final, vinculado al consumo y al mundo de la alimentación. Esto nos permite diferenciarnos como marca y reforzar nuestra identidad. Además, nuestros clientes adoptan como propia la cultura de la Dieta Mediterránea y el uso del AOVE, comprendiendo y valorando mucho más la calidad del producto.
Una estrategia integral: del olivar a la mesa
Los beneficios que proporciona el oleoturismo no residen únicamente en el restaurante. Se trata de una estrategia integral que conecta todas las piezas. Por un lado, la almazara, donde los visitantes descubren el proceso de molturación y los altos estándares de calidad; y, por otro, la mesa del restaurante, donde el AOVE se transforma en una experiencia sensorial y cultural. Este recorrido convierte al aceite de oliva en algo más que un producto: lo convierte en un símbolo de identidad, salud y cultura mediterránea. Hoy más que nunca, el sector necesita estrategias que combinen tradición e innovación. El oleoturismo, y en particular el modelo de AMA, demuestra que hay que apostar por el valor añadido y las experiencias memorables.
El aceite de oliva virgen extra es un producto único en el mundo. Nuestro reto es mostrarlo al consumidor en toda su dimensión: no sólo como alimento, sino como un producto que, además de estar delicioso, es excelente para la salud. Ésa es, sin duda, una estrategia ganadora para garantizar el futuro del olivar.