La estrategia de MIGASA está dirigida a generar mayor valor en toda la cadena de actividad, desde los agricultores hasta el consumidor final. Así, la innovación y su cultura de asociación se sitúan como eje central de su modelo de desarrollo. La innovación no sólo implica incorporar tecnología o lanzar nuevos productos, sino adaptar continuamente sus procesos y estructuras para responder al mercado.
Como consecuencia de esa visión a largo plazo y para garantizar una rentabilidad sostenible en todos los planos, MIGASA ha integrado la sostenibilidad no sólo como un compromiso, sino como una herramienta clave de competitividad. La incorporación al paradigma de la Industria 4.0 y la búsqueda de formas de producción más respetuosas con el medio ambiente son fundamentales.
Un ejemplo destacado de esta estrategia de eficiencia es el centro de producción de Alcolea (Córdoba), que actúa como centro piloto en economía circular. En 2021, esta planta se convirtió en la primera del sector oleícola en España en recibir el certificado “De Residuos a Recursos: Zero a Vertedero”, garantizando que más del 95% de los residuos generados se reintroducen en la industria como materias primas secundarias.
En eficiencia energética, la instalación fotovoltaica en Alcolea cubre el 59,2% de sus necesidades energéticas y evita la emisión de más de 8.000 toneladas de CO2 en 25 años, equivalente a plantar más de 63.000 árboles. Otros hitos incluyen la planta Oleosol en Pilas (Sevilla), que combina energía fotovoltaica con un sistema de almacenamiento de baterías de gran capacidad (2 MWh), permitiendo autoconsumo las 24 horas y el vertido de excedentes a la red.
Además, la rentabilidad se optimiza a través de proyectos de economía circular de alto impacto, como el acuerdo con la energética bp para suministrar anualmente 40.000 toneladas de subproductos no alimentarios de aceite vegetal en aras de producir biocombustibles renovables.
Una visión sostenible que se extiende al impacto del negocio en la sociedad. Más de 80.000 familias de agricultores confían en MIGASA, que asegura un modelo justo, rentable y sostenible, cuidando las materias primas y a las personas que las generan. El origen es parte esencial de MIGASA y cuidarlo, una enorme motivación.
Todas estas estrategias de infraestructura y transformación sólo son posibles gracias al papel clave de las personas: MIGASA sabe que lo más importante es implicar a éstas en el cambio, ya que constituyen el factor clave del éxito.
Este modelo estratégico, basado en la visión a largo plazo, la reinversión constante y el compromiso con la excelencia, le ha permitido consolidarse como referente en el sector sin perder la conexión con sus orígenes, el campo y las personas que lo trabajan.