Día Mundial del Olivo 2025

La nueva Odisea: Ulises y el olivo en el siglo XXI

Pandora Peñamil PeñafielDirectora de Olivatessen y la Guía EVOOLEUM

Miércoles 26 de noviembre de 2025
Si Homero caminase hoy entre rascacielos y mares de concreto, sus versos resonarían en la quietud de los parques, en la memoria de los viejos olivos que aún sobreviven al ruido de la ciudad. En esta nueva Odisea, el olivo no sería solo un árbol; sería un centinela, un corazón que palpita bajo la piel del mundo moderno, recordándonos que la vida y la historia se entrelazan en raíces invisibles.

Ulises de 2025 no navega solo por mares azules; cruza océanos de datos, tormentas de desinformación y huracanes de indiferencia. Sus barcos son antenas, sus velas, fibra óptica. Y sin embargo, en cada puerto digital, en cada isla de concreto, busca lo mismo que hace tres mil años: un hogar, un regreso. Allí, el olivo se convierte en guía. Sus ramas dobladas por el viento de los siglos murmuran secretos antiguos: la paciencia, la resistencia, la dignidad de quienes sostienen la tierra.

Los frutos verdes y negros del olivo relucen como espejos del pasado. En ellos se refleja el esfuerzo de los hombres y mujeres que cultivan la vida con manos cansadas pero firmes, que transforman la lucha en alimento, la sombra en refugio, y la memoria en poesía. Cada hoja es un verso que se mueve con el aire, cada raíz, un verso enterrado que nos recuerda la conexión con lo eterno.

Homero observaría los incendios, la erosión, las ciudades que olvidan sus raíces, y escribiría con angustia y ternura. Su nueva Odisea contaría que la verdadera aventura no está en escapar del monstruo, sino en sembrar, cuidar, proteger. Que la grandeza no se mide solo por hazañas heroicas, sino por la capacidad de sostener la vida, como el olivo sostiene la tierra.
Pero el olivo, además de poesía y símbolo, es también motor de prosperidad tangible, como bien lo demuestra esta publicación. Su cultivo vertebra territorios, fija población en zonas rurales y genera riqueza a través del aceite de oliva y sus derivados. Cada árbol es fuente de empleo, identidad y desarrollo, un vínculo entre el cuidado de la tierra y la viabilidad económica de comunidades enteras. Así, la Odisea de Homero en 2025 no solo recorre mares de memoria y esperanza, sino que reconoce el olivo como guardián de vidas y de futuros sostenibles.

En el silencio de la noche, Homero vería que cada olivo es un puente entre el pasado y el futuro. Entre su sombra, las aldeas encuentran refugio; entre su fruto, los mercados hallan sustento; entre su madera, los artesanos hallan poesía. Así, el olivo no solo cuenta historias y sostiene sueños, sino que también sostiene vidas, comunidades y economías, recordándonos que la grandeza de la naturaleza y del hombre se entrelaza en cada rama que crece hacia el cielo.

En esta Odisea moderna, Homero nos enseñaría que cada rama es un faro, cada hoja un poema, cada fruto una esperanza. Que regresar no significa solo volver a casa, sino proteger aquello que nos permite seguir soñando: la tierra, la memoria y la vida compartida.

Y mientras Ulises recorre sus rutas, mientras los mares y las ciudades se mezclan, el olivo permanece, vigilante y silencioso, como el corazón de un mundo que aún puede aprender a amar, a esperar y a volver.


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