La segunda jornada de MUNDOLIVAR, en la edición más multitudinaria de su historia con una participación récord, ha puesto el foco en los grandes desafíos y oportunidades del sector oleícola. La cooperación entre España e Italia para reforzar el liderazgo mundial del aceite de oliva, el potencial de la genética como palanca de innovación y rentabilidad, y las claves de gestión de las grandes explotaciones han centrado el debate del segundo día. La clausura ha corrido a cargo del ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, quien ha recorrido toda la zona expositiva interesándose por cada una de las innovaciones, productos y servicios presentados por las empresas participantes, poniendo el broche final a dos jornadas marcadas por el debate, la innovación y las oportunidades de negocio.
La segunda jornada del encuentro celebrado en el Aula Magna del Campus de Rabanales de la UCO ha comenzado con un diálogo de alto nivel España-Italia bajo el título “Del mito de la rivalidad a la construcción de una estrategia común”. En este cara a cara han intervenido Ana Rodríguez Castaño, secretaria general de Recursos Agrarios y Seguridad Alimentaria del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA); y Mauro Quadri, de la Direzione Generale delle Politiche Internazionali e dell'Unione Europea del Ministero dell'Agricoltura della Sovranità e delle Foreste (MASAF).
Durante su intervención, Ana Rodríguez Castaño ha resaltado que España e Italia son socios estratégicos necesarios y aunque los modelos de producción y de distribución son distintos, “somos partner in crime y necesariamente compañeros de viaje”. A su juicio, el tablero de comercialización es el mundo, por lo que el objetivo es vencer las dinámicas de otros aceites vegetales. “No estamos para buscar enemigos sino compañeros”, ha añadido.
Según ha considerado, los italianos han conquistado mercados debido a su naturaleza migratoria y han establecido costumbres de consumo en países terceros, “algo de lo que tenemos que aprender, al igual que del “Made in Italy”, que lleva consiguiendo valor añadido antes que nosotros".
Para Rodríguez, España basa su fortaleza en la gran superficie de cultivo y en la elevada eficiencia productiva. “Nosotros vendemos a un menor precio pero el margen de mejora en España es espectacular, la potencia de base con la que salimos es el doble de Italia. Esa eficiencia en la producción es lo que nos da economía de escala”, ha considerado, al tiempo que ha señalado que esta capacidad productiva ha hecho al sector más resistente ante las dificultades recientes y ha demostrado la preparación de las empresas en contextos complejos.
A su vez, ha indicado que el sector continúa adaptándose a nuevos retos mediante prácticas como las cubiertas vegetales, y ahora con la aprobación de la incorporación de nuevas técnicas genómicas. La clave, en su opinión, sigue siendo reducir costes de producción y mejorar la mecanización para aumentar la productividad.
Además, ha apuntado que es fundamental impulsar la promoción del aceite de oliva, especialmente entre los jóvenes y en mercados internacionales, destacando sus beneficios para la salud y facilitando su consumo mediante formatos y envases más accesibles. “Tenemos muchos consumidores en el tablero internacional y el objetivo es que consuman aceite de oliva”, ha aseverado.
Finalmente, Rodríguez ha resaltado la importancia de la sostenibilidad económica y ha detallado que la base es conseguir que las explotaciones sean rentables y a partir de ahí crecer en responsabilidad social y resiliencia, y que cada consumidor valore cada gota de aceite de oliva. Con vistas al futuro, “resulta esencial valorizar la calidad, fortalecer la cadena de valor y concentrar la oferta mediante la colaboración entre productores para mejorar su posición estratégica”, ha concluido.
Por su parte, Mauro Quadri ha remarcado que la histórica rivalidad entre España e Italia en el sector oleícola ha sido sustituida por una relación de complementariedad, ya que Italia produce unas 350.000 toneladas de aceite de oliva, pero consume alrededor de 900.000 t., por lo que el principal mercado del que se provee de este producto es España.
El representante italiano ha reconocido varias fortalezas del modelo español que Italia debería imitar, especialmente la dimensión y eficiencia del cooperativismo, la mecanización, la digitalización y los sistemas de cultivo más eficientes en costes. También ha señalado que España cuenta con ventajas en la gestión del agua y una creciente presencia internacional en países como EEUU gracias a la calidad de sus aceites.
Por su parte, ha explicado que el sector italiano ha respondido a sus dificultades invirtiendo en tecnología, agricultura de precisión y una gestión más eficiente de los recursos. Sin embargo, ha asegurado que “el precio en Italia es el doble pero el margen del olivicultor no lo es y los costes son mucho más elevados” debido a la menor mecanización, la escasez de mano de obra y las características de muchos olivares.
Quadri ha subrayado que el valor de Italia reside en la fortaleza de su marca y en la fidelidad de los consumidores hacia el aceite italiano, respaldada por más de un centenar de DOPs e IGPs.
Respecto al futuro, ha considerado prioritario conectar con los consumidores jóvenes mediante una comunicación más atractiva, el uso de redes sociales e influencers, así como envases modernos que transmitan sostenibilidad e innovación.
Finalmente, como retos compartidos entre España e Italia Quadri se ha referido a la adaptación al cambio climático, el desarrollo de una olivicultura más resiliente y rentable, y el relevo generacional, para atraer a los jóvenes al sector y garantizar su continuidad.
Lo que creemos saber de las nuevas variedades
La primera mesa redonda ha girado en torno a “Lo que creemos saber de las nuevas variedades. El público opina, los expertos aportan su visión”. Moderada por Jordi Mateu, CEO de Grupo Agromillora, ha contado con las intervenciones de Lázaro Cano, responsable de España de AGR by De Prado; Francisco Coca, director Técnico de Todolivo; Juan Carlos Cañasveras, director de Desarrollo de Negocio e I+D de BALAM Agriculture; Sebastián Lora, responsable de Plantaciones y Asesor de Sagri Lora Hnos; Juan Parras, asesor en fincas de olivar y gerente de Agroquímicos Parras Cinteros; y José María Herrero, agricultor e ingeniero agrónomo.
En esta mesa se ha puesto de manifiesto que la genética se ha convertido en una de las principales palancas de innovación para lograr una agricultura más eficiente, rentable y sostenible. Además, se ha destacado que la aprobación de las Nuevas Técnicas Genómicas (NTG) por parte del Parlamento Europeo supondrá un salto más allá en la obtención genética y ayudará a seguir mejorando en la rentabilidad y eficiencia de las plantaciones.
Actualmente, según han señalado los participantes, los agricultores priorizan variedades que ofrezcan una alta producción por hectárea y una rápida entrada en producción. También existen nuevas variedades que combinan elevada productividad y excelente calidad del aceite, sin que el productor tenga que sacrificar ingresos, una ventaja que la industria acabará reconociendo a corto plazo.
Factores como las enfermedades y las condiciones climáticas son cada vez más determinantes. Por ello, han resaltado que cobran importancia las nuevas variedades resistentes a enfermedades como el repilo, la tuberculosis o la antracnosis, especialmente en nuevas zonas de cultivo, siendo importante el manejo agronómico.
Tras dos décadas de protagonismo de variedades como arbequina y arbosana, los ponentes han explicado que el sector dispone ahora de un abanico más amplio de alternativas. Además de la elección varietal, el manejo de las plantaciones es clave para el éxito del olivar en seto, especialmente en secano; y en el caso de la poda han apuntado que la preocupación que impera es la mecanización. A su vez, han apuntado que la mejora permite orientar al agricultor con variedades que se puedan adaptar a su zona de producción.
Como novedad en esta edición, Jordi Mateu ha planteado una serie de cuestiones que el público asistente ha podido responder in situ desde su smartphone a través de un código QR. En concreto, la primera de las preguntas ha sido: “Pensando en las nuevas plantaciones de olivar de aceite de aquí a 2025. ¿Qué papel deben jugar las nuevas variedades? De las opciones existentes, el 84,21% de los asistentes ha respondido que son imprescindibles para tener una alternativa a la arbequina y arbosana.
La segunda pregunta lanzada a los profesionales asistentes ha sido: Si hoy tuvieran que elegir una nueva variedad para una plantación con visión a 25 años ¿Qué pesaría más? El 50% ha votado la respuesta de la variedad ante la sequía, el calor y las condiciones limitantes; mientras que el 46% ha elegido su potencial productivo en kilos de aceite por hectárea.
Finalmente, Jordi Mateu ha planteado la última cuestión: En una nueva plantación, ¿qué rasgo varietal tiene hoy más impacto en los costes de poda de formación producción? En este caso, el 67,39% ha respondido que mantenga una arquitectura equilibrada y fácil de mecanizar con los años.
Claves de gestión técnica y operativa en grandes fincas
En la segunda mesa redonda de esta jornada, moderada por Manuel López, director Comercial de Grupo Agromillora, y bajo el título “La escala no perdona: claves de gestión técnica y operativa en grandes fincas”, han participado Luis Tomás Alcaraz, director Técnico de Aggraria S. XXI; Carlos Sampedro, director de Soporte Negocio de De Prado; Javier del Barco, director Técnico de la División Agrícola de Aceitunas Guadalquivir; Álvaro Labella, CEO de Olivogestão; Pedro Foles, director Ejecutivo de Bolschare Agriculture; y Lorena Ruiz, responsable Negocio Agroalimentario Santander España.
En esta mesa se ha resaltado que la digitalización y el análisis de datos se han convertido en herramientas clave para mejorar la gestión y la eficiencia de las explotaciones olivareras. La incorporación de plataformas tecnológicas permite recopilar y monitorizar información diaria de las fincas, facilitando tareas como la gestión administrativa, el seguimiento del riego y la fertilización, así como el cumplimiento de las exigencias burocráticas.
En el sector de la aceituna de mesa, el cultivo en seto está avanzando con variedades como la hojiblanca, la manzanilla cacereña o la manzanilla sevillana, destacando que la mejora genética sigue siendo fundamental para desarrollar variedades que mantengan las características para que sea un producto de calidad.
Asimismo, los ponentes han precisado que las nuevas herramientas de análisis agronómico, junto con las imágenes satelitales, permiten optimizar decisiones relacionadas con el suelo, el riego y las intervenciones en campo.
A gran escala, la estabilización es el punto de partida. Y es que en explotaciones de gran tamaño, se intenta la estandarización de las fincas creando unidades homogéneas de cultivo, lo que facilita la aplicación de protocolos comunes, mejora la eficiencia operativa y simplifica la gestión diaria.
Desde el ámbito financiero, se ha resaltado la importancia de diseñar proyectos que conjuguen adecuadamente producción, mercado y estructura financiera. En el caso concreto de Banco Santander, Lorena Ruiz ha precisado que se valora especialmente factores como la calidad de la finca, la disponibilidad de agua, el suelo, las nuevas variedades, el control de costes y la incorporación de tecnologías que permitan anticipar riesgos, enfermedades y otros imprevistos, contribuyendo así a la rentabilidad y sostenibilidad de las inversiones.
Olivar tradicional & olivar superintensivo
La tercera mesa redonda -desarrollada bajo el título “Olivar tradicional & olivar superintensivo, sinergias para el futuro del sector” y moderada por José María Penco, director de la Asociación Española de Municipios del Olivo (AEMO)- han participado Rafael Muela, director comercial de Mueloliva y presidente de la DOP Priego de Córdoba; José Gilabert, presidente de OliveA Tradición y Progreso y de la IGP Aceite de Jaén; Spiros Borraccino, fundador y CEO de Oilalà (Puglia); Carmelo Sánchez, portavoz y miembro de la junta directiva de la Asociación Ibérica de Olivar en Seto (Olivérica); y Alfonso di Pietro, propietario de Azienda Agricola Di Pietro.
Los participantes han resaltado que se ha demostrado que no se trata de una batalla entre sistemas de producción y van a convivir por su eficiencia y valor diferencial. “Todos estamos en el mismo barco y buscamos el mismo objetivo".
Así, han coincidido en que el debate no debe plantearse como una confrontación entre olivar tradicional, intensivo y superintensivo, sino como una convivencia necesaria entre sistemas con costes, oportunidades y funciones diferentes. El verdadero competidor del aceite de oliva, a su juicio, son las grasas sustitutivas, no los modelos de producción.
Además, existe consenso en que los precios actuales ponen en riesgo la sostenibilidad de muchas explotaciones. En este sentido, han defendido que por debajo de 6 euros/kg. no hay rentabilidad. “Todos tenemos que defender un precio digno y justo que sea capaz de remunerar todos los sistemas productivos”, han aseverado.
A su vez, han apuntado que más del 50% del olivar español es tradicional y buena parte presenta dificultades estructurales: explotaciones pequeñas y minifundistas, pendientes elevadas que dificultan la mecanización y costes de producción muy superiores.
Para asegurar su supervivencia, se han planteado ayudas específicas para el olivar más vulnerable, gestión común de fincas, formación y adopción de nuevas tecnologías y diferenciación comercial basada en calidad, origen y sostenibilidad.
Asimismo, se ha resaltado que el olivar tradicional aporta diversidad varietal, conservación de variedades minoritarias, valor paisajístico, cultural y turístico; y fuerte vinculación al territorio y al origen. Estos atributos, en su opinión, deben convertirse en argumentos comerciales que permitan obtener mayores precios en el mercado.
Con vistas al futuro, el crecimiento del superintensivo continuará tanto en España como en Italia por su mayor eficiencia productiva, menores costes de recolección y mejor adaptación a la escasez de mano de obra. Sin embargo, no se espera una reconversión masiva de todo el olivar tradicional, ya que muchas explotaciones tienen un valor diferencial que justifica su permanencia.
A su vez, han coincidido en la necesidad común de comunicar mejor los beneficios saludables del AOVE, explicar las diferencias entre variedades y sistemas de cultivo, reforzar la promoción y la educación del consumidor; y poner en valor la calidad, la sostenibilidad y el origen.
Clausura a cargo del Ministro Luis Planas
La clausura de MUNDOLIVAR ha corrido a cargo del ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, quien ha visitado la zona expositiva del Congreso y se ha interesado por conocer los productos y servicios de las empresas patrocinadoras.
El Ministro ha detallado que estamos cerrando la actual campaña con 1.295.000 toneladas de aceite de oliva, lo que supone un 9% por debajo de la temporada anterior, debido a fenómenos climáticos como las borrascas, si bien esta cantidad es un 17% superior a la media de las últimas cinco campañas.
Respecto a los precios, Planas ha comentado que ahora están registrando una tendencia a la baja, situándose entre los 3,80 y 4 euros/kg. en el caso del AOVE, aunque son un 10,4% superiores a los registrados en las mismas fechas del año anterior.
En cuanto a las predicciones de futuro, el ministro ha abogado por ser cauteloso y esperar a finales de septiembre o principios de octubre para tener los datos del primer aforo, perspectivas de mercado y estar preparados para todos los escenarios posibles. “Nuestro objetivo es que todos, desde los olivareros, cooperativas, industrias y envasadores obtengan una rentabilidad adecuada. Me preocupa el olivarero, que cuenta con una menor protección, y el consumidor, que pueda pagar un precio razonable”, ha señalado.
El ministro también ha hecho alusión al inicio hoy del proceso de consulta pública previa para la norma de comercialización del aceite de oliva para la campaña 2026/27, como otra de las medidas en favor del sector.
Planas ha explicado que se trata de contar con un mecanismo de almacenamiento que se activaría solo en el caso de una cosecha demasiado abundante que pudiera ocasionar precios muy bajos y ha recordado que el año pasado se elaboró la norma, aunque finalmente no fue necesario aplicar este mecanismo.
Los TIPs estratégicos de la segunda jornada
Los TIPs estratégicos de la segunda jornada han corrido a cargo de Tecnilab, que ha planteado el debate sobre la evolución de las almazaras hacia modelos más inteligentes, capaces no solo de producir aceite de oliva, sino también de transformar sus residuos en recursos de valor. Por su parte, Ansotec ha invitado a reflexionar sobre los principales errores que están cometiendo actualmente las almazaras en su preparación para afrontar los retos futuros del sector.
En la mesa dedicada a las grandes fincas, INDEA ha puesto el foco en el potencial de la automatización y la IA para ayudar a las almazaras a producir más aceite de oliva de mayor calidad, al tiempo que reducen sus costes operativos. Finalmente, Veolia ha abordado las fases clave que deben tenerse en cuenta para ejecutar con éxito un proyecto integral de olivar intensivo, desde la planificación hasta la gestión eficiente de la explotación.