La encuesta Voice of the Farmer 2026 ("La voz del agricultor 2026") realizada por la plataforma de conocimiento agrícola Wikifarmer entre noviembre de 2025 y marzo de 2026 recoge las respuestas de 568 olivicultores de un total de más de 10.000 agricultores de 158 países, ofreciendo una visión sobre los principales retos y tendencias del sector.
El principal rasgo diferenciador del olivar es su elevada exposición a los efectos del cambio climático. Un 33,7% de los olivicultores encuestados afirma haber sufrido pérdidas graves de producción -superior a una cuarta parte de la cosecha- durante los tres últimos años, la segunda cifra más alta entre los 13 sectores analizados, únicamente por detrás del viñedo. Además, cada productor declara haber afrontado una media de 1,66 fenómenos climáticos adversos, siendo la sequía el riesgo más citado, mencionada por la mitad de los encuestados.
En el plano económico, el 45,8% de los olivicultores asegura haber obtenido peores ingresos que el año anterior, una cifra prácticamente idéntica a la media global de la encuesta (45,1%). Respecto a los precios, el 54,2% considera que no recibe precios justos por lo que produce. Sin embargo, la percepción cambia cuando se analizan únicamente los principales países productores del Mediterráneo (España, Italia, Grecia, Marruecos y Túnez). En este grupo, el 64,4% de los olivicultores considera injustos los precios que recibe, una diferencia estadísticamente significativa respecto a los productores de otras regiones del mundo. En cambio, las pérdidas de producción, el estrés, la seguridad financiera y la implantación de la agricultura ecológica presentan niveles muy similares a los del conjunto de olivicultores.
Certificación ecológica y comercialización
Por otro lado, según Wikifarmer, los olivicultores encuestados son el sector con mayor peso en la producción ecológica de toda la encuesta: el 36,6% declaró contar con certificación ecológica, la cifra más alta de los 13 sectores. Esta posición encaja con la imagen general del olivar como un cultivo con una posición de mercado orientada al valor añadido y a la certificación.
Asimismo, los olivicultores llegan a sus compradores con una combinación de canales bastante más directa que el conjunto de la encuesta. Lo más llamativo es que el 18,3% vende directamente on line, la proporción más alta de todos los sectores y casi el doble de la media general (9,8%). También recurren más de lo habitual a los mercados de productores, mientras que su uso de cooperativas se mantiene cerca de la media.
La encuesta refleja que la venta directa on line fue el factor de protección de ingresos más potente del modelo. En el conjunto de encuestados, quienes venden directamente on line tenían un 35% menos de probabilidad de declarar un descenso de ingresos, manteniendo constantes la región, el tamaño de la explotación, la exposición climática, la certificación y los demás canales.
En este contexto, Wikifarmer pone a disposición del sector su plataforma B2B, que conecta directamente a productores y compradores de aceite de oliva a nivel internacional, donde los olivicultores pueden aprovechar las oportunidades que ofrece la comercialización digital para mejorar la rentabilidad de sus explotaciones y acceder a mercados de todo el mundo.
Para consultar la encuesta pincha aquí.