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Innovación, volatilidad y comercialización, principales desafíos del sector oleícola europeo

Innovación, volatilidad y comercialización, principales desafíos del sector oleícola europeo

martes 26 de septiembre de 2017, 10:35h

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La innovación en materia agraria, la volatilidad del mercado y las normas de comercialización son algunos de los principales retos y desafíos a los que se enfrenta el sector del aceite de oliva europeo, según se desprende de un informe publicado por el Servicio de Investigación del Parlamento Europeo (EPRS, por sus siglas en inglés).

Este estudio señala que un desafío primario, también común a otras actividades agrícolas, es el ritmo de desarrollo estructural de la explotación en un sistema de producción más eficiente y moderno. En concreto, investigadores sugieren que la sostenibilidad de la producción olivícola no debe depender únicamente de la intensificación de la producción en las grandes explotaciones, sino más bien de soluciones innovadoras de recolección, nuevos cultivares o de una mejor gestión de las plagas para cultivar olivares más rentables y menos expuestos a la volatilidad del mercado, en unidades productivas más pequeñas también.

Por otro lado, según destaca este informe, el mercado del aceite de oliva puede fluctuar por varias razones, como la alternancia cíclica de cosechas o el lapso de tiempo antes de que las nuevas plantaciones sean plenamente productivas. Otros factores son menos predecibles y potencialmente más perturbadores, como las condiciones climáticas extremas o un brote de enfermedades de las plantas. Estos elementos, a su juicio, crean un mercado altamente volátil, lo que implica que los productores se enfrenten a precios e ingresos inestables y, por lo tanto, se reduzca la capacidad de los planes de inversión para el mantenimiento de sus plantaciones.

Un reciente informe de la EPRS analiza los instrumentos de gestión del riesgo disponibles para los agricultores en el marco de la Política Agraria Común (PAC) y el debate actual sobre el futuro de la política agrícola de la UE se centra, por su parte, en su desarrollo como instrumentos para abordar los desafíos relacionados con la volatilidad.

Otra área de preocupación se relaciona con las normas de comercialización y el comercio. Para evitar la pérdida de confianza del consumidor en la imagen del aceite de oliva como producto de alta calidad, según este estudio, es necesario un esfuerzo continuo a nivel nacional y comunitario para establecer y aplicar normas y medidas adecuadas contra el fraude alimentario. Además, la UE también desempeña un papel importante en la defensa de sus productos en el mercado internacional, en el marco del Consejo Oleícola Internacional (COI), en cuestiones relacionadas con los productos del sector y en los acuerdos de la Organización Mundial del Comercio (OMC) en caso de controversias sobre la aplicación de normas comerciales.



Perspectivas económicas e innovación

Según las últimas perspectivas agrícolas a medio plazo de la Comisión, las previsiones económicas para el sector hasta 2026 apuntan a un aumento de la producción en España (donde las estimaciones del Ejecutivo comunitario muestran un crecimiento considerable de los olivares de regadío en los próximos años) en un 10%, frente a Grecia (+2%) e Italia (-1%). En estos tres principales países productores la tendencia del consumo debería experimentar una cierta estabilización o una menor disminución, compensada en gran medida por el aumento del consumo en los países no productores dentro y fuera de la UE.

En cuanto al comercio internacional, las perspectivas para 2026 destacan un refuerzo considerable del papel de liderazgo comunitario en las exportaciones (+45% ) y un posible aumento de las importaciones procedentes de países mediterráneos no pertenecientes a la UE.