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AOVE, el alimento que contribuye a vivir más y mejor

AOVE, el alimento que contribuye a vivir más y mejor

Juan Vilar Hernández
Analista oleícola internacional, consultor estratégico y profesor permanente de la UJA

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En la actualidad se consume aceite de oliva en 194 países y se produce en 67 naciones de los cinco continentes, y de acuerdo con las primeras conclusiones del estudio “El consumo internacional de aceites de oliva. Un estudio de comportamiento de los casi 200 países demandantes” -desarrollado por Juan Vilar Consultores Estratégicos y que se presentará durante el primer trimestre del próximo año-, el aceite de oliva es más consumido, tanto en valor absoluto como de forma per cápita, en la población masculina que en la femenina.

Es decir, los hombres son responsables del consumo de 1,57 millones de toneladas de aceite de oliva, mientras que las mujeres que pueblan el planeta demandan 1,53 millones de toneladas. No se sabe si es causa o consecuencia, pero hoy día el varón, que supera en consumo de aceite de oliva a la mujer en un 2,55%, también lo hace en número de personas: en el planeta viven 88 millones de hombres más que de mujeres.

Un caso llamativo es el de Acciaroli, un pequeño pueblo italiano en el que 81 personas del total de 700 que conforman la población -casi el 12%- superan el siglo de edad. Pues bien, una de las razones fundamentales que explican este hecho, según las Universidades de San Diego (California) y de La Sapienza (Roma), está en el modo de vida de sus habitantes, así como en el consumo regular de AOVE.

Y es que, volviendo al estudio mencionado, existen países como Argelia, Irán, Libia, China, India, Qatar u Omán, entre otros, donde la población masculina registra un mayor consumo de aceite de oliva en relación con la femenina -en términos absolutos de hasta un 5%-, comprobándose una correlación perfecta entre consumo de aceite de oliva y supremacía numérica del sexo masculino respecto al femenino; es decir, en todos los países mencionados se puede afirmar que viven más los hombres que las mujeres.

Ocurre todo lo contrario en países como Rusia, Portugal, Italia, Francia, Alemania, Polonia, Brasil o Perú, donde la mujer supera en número al hombre -hasta en un 2,5%-, mientras que en lo que se refiere al consumo de aceite de oliva sucede lo mismo, esto es, la mujer consume más aceite de oliva y experimenta una mayor longevidad que el hombre.

Si nos centramos en España, casi la mitad del AOVE consumido se debe a personas que superan los 49 años, mientras que en el ámbito del hogar son los jubilados quienes consumen más del 56% de dicho producto. Ello ratifica, por tanto, lo manifestado hasta ahora: o la longevidad favorece un mayor consumo de AOVE -causa- o, por el contrario, consumir AOVE de manera regular alarga la vida, y la calidad con la que se vive -consecuencia-. En mi humilde opinión, consumir AOVE de forma regular alarga la vida y mejora su calidad, a la vez que contribuye a una más que representativa expansión en su demanda.