La Comisión Europea (CE) informó de que, reconociendo que la agricultura es crucial para la soberanía europea y que el sector agroalimentario de la UE es clave para la competitividad europea a través de millones de puestos de trabajo y valor añadido, los participantes hicieron balance de los retos a los que se enfrentan los agricultores y el sector agroalimentario e intercambiaron puntos de vista sobre sus expectativas para 2026.
Los debates se centraron en las preocupaciones derivadas del aumento de la volatilidad y la incertidumbre en los mercados mundiales, así como en la necesidad de preservar una sólida posición competitiva de los agricultores europeos.
"La UE es consciente de su responsabilidad y reconoce plenamente el sentido de urgencia que se siente en el sector. Esta es la razón por la que las acciones se han dirigido a aliviar las presiones y crear nuevas oportunidades", señaló el Ejecutivo comunitario.
En cuanto a los resultados de la reunión, Bruselas destacó asuntos como "garantizar la ayuda de la Política Agraria común (PAC): presupuesto y marco financiero plurianual posterior a 2027; fertilizantes: mejorar la disponibilidad y asequibilidad, fortalecer la producción nacional y reducir las dependencias; competitividad mundial: oportunidades, igualdad de condiciones y reciprocidad; y una mayor simplificación en beneficio de los agricultores".
"La seguridad alimentaria es un componente clave de la seguridad y la soberanía generales de la UE. Por lo tanto, es necesario garantizar el futuro de la agricultura y un sector agroalimentario competitivo en Europa. La UE está dispuesta a actuar cuando sea necesario, a corto y largo plazo. Seguirá defendiendo rigurosamente sus intereses en el ámbito de la agricultura y la seguridad alimentaria y haciendo realidad la Visión para la Agricultura y la Alimentación", aseguró.
Por su parte, el ministro español de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, insistió en que la próxima PAC disponga del mismo nivel de financiación que en el periodo anterior, mediante un sistema claro y comprensible para los agricultores y ganaderos.
España reiteró que los acuerdos comerciales “son globalmente positivos para los intereses europeos y contribuyen a la estabilidad del sector”, siempre que se desarrollen en condiciones de reciprocidad.
Por ello, Luis Planas defendió la conclusión de las negociaciones en curso y la firma de los acuerdos ya cerrados, en particular el acuerdo con Mercosur, “es una oportunidad para el sector agroalimentario”. "En un momento de demasiadas incertidumbres en el comercio mundial, es necesario contar con algunas certezas y Mercosur, que cuenta con mecanismos de salvaguardia para los sectores más sensibles, va a ser un puntal para afianzar nuestros mercados exteriores", consideró.
España valoró el reglamento de salvaguardias extraordinarias recientemente adoptado y reclamó avanzar en la protección del mercado interior, incluyendo la prohibición de la entrada en la UE de alimentos que contengan fitosanitarios especialmente nocivos ya prohibidos en el territorio comunitario, así como el refuerzo de los controles en frontera impulsado por la Comisión Europea. "Urge avanzar en la reciprocidad para exigir los mismos requisitos de producción que en la UE a los alimentos importados de terceros países", indicó.
Finalmente, Luis Planas instó a la Unión Europea a abordar con urgencia el déficit estratégico en la disponibilidad de fertilizantes, tanto en volumen como en precio, como factor determinante para la competitividad y la autonomía estratégica del sector agrario europeo.