En un contexto de creciente presión sobre los recursos hídricos y de necesidad de optimizar el uso de los fertilizantes, el proyecto piloto innovador FERTIMSART ha demostrado el potencial de las tecnologías digitales para implementar estrategias de fertirrigación de precisión en cultivos leñosos.
El proyecto, desarrollado en parcelas de almendro y pistachero, ha integrado diferentes fuentes de información (sensores de suelo y planta, teledetección, datos meteorológicos y modelos de cultivo) para generar gemelos digitales de las parcelas agrícolas. Estas herramientas permiten calcular con gran precisión las necesidades de riego y fertilización de cada sector de riego y transmitirlas automáticamente al programador mediante sistemas IoT, según ha informado el Instituto de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Cataluña (IRTA), coordinador del proyecto.
La implementación de este sistema ha permitido ajustar de forma muy precisa el aporte de agua y nutrientes a cada sector de la finca, teniendo en cuenta la variabilidad interna del suelo y de la vegetación.
Resultados principales
En el marco del Grupo Operativo se ha realizado una caracterización pormenorizada de la variabilidad del suelo mediante sensores electromagnéticos DUALEM, que permiten identificar diferencias en las propiedades físico-químicas entre sectores de riego. Esta información es clave para adaptar el manejo del agua y los fertilizantes a las necesidades reales de cada zona de la parcela.
En el caso del pistachero, también se han obtenido coeficientes de cultivo específicos para el valle del Ebro mediante una torre de flujos, una infraestructura científica que permite medir directamente los flujos de agua entre el cultivo y la atmósfera. Este conocimiento contribuirá, según el IRTA, a mejorar el cálculo de las necesidades hídricas de este cultivo emergente en la región.
Paralelamente, se han utilizado técnicas de teledetección con sensores térmicos y multiespectrales, mediante vuelos aéreos que han permitido estimar propiedades biofísicas de la vegetación y el estado hídrico de los árboles. Estos datos han hecho posible cuantificar el nivel de estrés hídrico y la transpiración a escala de árbol individual, aportando una resolución sin precedentes para la gestión del riego.
Impacto del proyecto
Los resultados obtenidos contribuyen a impulsar la digitalización de la gestión del riego en cultivos leñosos, facilitando una toma de decisiones basada en datos y adaptada a la variabilidad real de cada explotación.
Según el IRTA, la aplicación de estas tecnologías puede permitir reducir el consumo de agua y fertilizantes, disminuir costes de producción y minimizar los impactos ambientales, a la vez que mantiene la productividad de los cultivos.
Además, la generación de conocimiento específico para las condiciones agroclimáticas del valle del Ebro (especialmente en el caso del pistachero) proporciona nuevas referencias técnicas que pueden ser transferidas al sector productor.