Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía ha denunciado que la Ley de la Cadena Alimentaria, "lejos de favorecer a agricultores y ganaderos, se ha convertido en una carga añadida para el sector productor y para sus cooperativas". A su juicio, esta norma "no ha corregido los desequilibrios del mercado, no ha garantizado mejores precios en origen y sí ha impuesto nuevas obligaciones administrativas, nuevos riesgos jurídicos y mayor inseguridad en las relaciones comerciales ante posibles sanciones por la dificultad de aplicación de la norma".
La federación andaluza ha señalado que “continuamente nos llegan ejemplos en distintos sectores productivos que constatan este despropósito, y ya estamos viendo las primeras multas económicas ante la imposibilidad de acatar la norma y definir los costes de producción”. A este respecto, ha recordado que lleva años advirtiendo que la Ley de la Cadena Alimentaria no funciona, un mensaje que ha trasladado a todas las administraciones competentes en reiteradas ocasiones.
Y es que “no se puede exigir a agricultores, ganaderos y cooperativas el cumplimiento de una ley de costes de producción cuando convergen realidades productivas muy dispares en un mismo sector y, al mismo tiempo, se permite que entren productos importados a precios inferiores al fijado para nuestras producciones, porque entonces, esta rígida normativa lo que está haciendo es sacarnos del mercado”.
Para Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía, "la Ley de la Cadena parte de un planteamiento teórico que ignora la realidad. Las cooperativas no operan en un mercado cerrado, ni local, ni exclusivamente nacional. Venden en mercados europeos e internacionales, compiten con operadores de todo el mundo y se enfrentan diariamente a importaciones que no soportan los mismos costes regulatorios que las producciones españolas. En este contexto, imponer obligaciones internas sin establecer cláusulas espejo, controles efectivos en frontera y mecanismos de compensación sitúa al sector español en una clara desventaja competitiva".
“El problema no es defender que el agricultor y el ganadero cobren dignamente. Eso es precisamente lo que defendemos las cooperativas todos los días, porque las cooperativas son empresas de los propios agricultores y ganaderos. El problema es aprobar una norma que dice protegerlos, pero que no actúa sobre la causa real de la pérdida de rentabilidad: la competencia desleal al permitir la entrada de productos por debajo de los costes que aquí se exigen”, ha incidido la organización.
Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía ha señalado que el olivar es un ejemplo evidente de esta contradicción. "En Andalucía conviven explotaciones tradicionales, intensivas y superintensivas, con estructuras de costes muy diferentes entre sí. Pretender fijar una regla para realidades productivas tan dispares, sin tener en cuenta la diversidad de modelos, rendimientos, campañas y mercados, genera inseguridad y no soluciona el problema de fondo. Así, cuando el aceite de oliva español tiene que competir con aceite procedente de países terceros como Túnez, por ejemplo, con menores costes de producción y menores exigencias normativas, la Ley de la Cadena no protege al olivarero español. Todo lo contrario, lo expulsa de cualquier negociación comercial", ha explicado.
Por todo ello, “la Ley de la Cadena se está convirtiendo en una Ley de la Condena”, ha recalcado la federación regional.
Ante esta situación, Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía ha reclamado una revisión "profunda" de la Ley de la Cadena Alimentaria y ha solicitado que cualquier reforma incorpore medidas reales, eficaces y aplicables al sector, además de compensaciones para aquellas campañas en las que no se pueda vender la producción por aplicación de esta normativa.
“No necesitamos más burocracia. Necesitamos reglas justas y medidas que posibiliten que la producción de alimentos en Andalucía sea una actividad viable, rentable y competitiva”, ha concluido la entidad.