Hay bares donde uno pide una cerveza bien fría. Otros invitan a un vermú al mediodía. Y luego están esos lugares que consiguen que todo el mundo quiera hacerse una foto, subirla a Instagram y decir aquello de “tienes que ir”. Este verano, uno de esos sitios está en París y otro en Londres. Y, curiosamente, ambos tienen un protagonista inesperado: el aceite de oliva virgen extra.