A pesar de los avances en la esperanza de vida durante las últimas décadas, todavía no existen soluciones simples y accesibles para prevenir patologías relacionadas con el envejecimiento como la diabetes tipo 2 o las enfermedades cardiovasculares. En este contexto, la suplementación con compuestos antioxidantes como el hidroxitirosol se presenta como una estrategia viable para reducir la incidencia de estas enfermedades, especialmente en poblaciones con factores de riesgo.
“Sabemos que el hidroxitirosol presente en el aceite de oliva virgen extra tiene efectos beneficiosos bien documentados. Sin embargo, su potencial como suplemento en personas con riesgo metabólico aún no está completamente definido. Este estudio nos permite avanzar en ese conocimiento y, además, pone en valor su recuperación a partir de subproductos de la aceituna, fomentando la economía circular”, ha explicado Raquel Mateos, investigadora del CIBERDEM e ICTAN-CSIC y corresponsable del trabajo.
El ensayo incluyó a 49 voluntarios con sobrepeso y prediabetes, distribuidos aleatoriamente en dos grupos: uno recibió un placebo y el otro fue tratado con un extracto rico en hidroxitirosol (15 mg diarios) durante 16 semanas. Durante ese periodo, se hizo un seguimiento de su dieta, sueño, actividad física y bienestar general, además de analizar diversos biomarcadores al inicio y al final de la intervención.
Efectos antioxidantes y antiinflamatorios
Los resultados muestran que la suplementación con el extracto contribuyó a reducir los niveles de lipoproteínas oxidadas de baja densidad (oxLDL), relacionadas con un mayor riesgo cardiovascular, y a disminuir la concentración de la citoquina proinflamatoria IL-6. Además, se observó una mejora general del estado oxidativo en los participantes tratados frente al grupo placebo.
“En un mundo que envejece rápidamente, el uso de compuestos naturales obtenidos de subproductos agroalimentarios podría convertirse en una herramienta clave para mejorar la calidad de vida y prevenir enfermedades, promoviendo al mismo tiempo una nutrición más sostenible”, ha destacado M. Ángeles Martín, investigadora principal del CIBERDEM e ICTAN-CSIC y corresponsable del estudio.
Este trabajo cuenta con la colaboración del grupo de la Universidad del País Vasco coordinado por María Puy Portillo, directora científica del área de Fisiopatología de la Obesidad y Nutrición del CIBER (CIBEROBN).