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La Corte Suprema de EEUU rechaza los aranceles impuestos por Trump y la CE pide "total claridad" al país norteamericano

Lunes 23 de febrero de 2026

La Corte Suprema de Estados Unidos rechazó el pasado viernes los aranceles globales impuestos por el presidente Donald Trump a los socios comerciales del país norteamericano. Tras esta sentencia del Tribunal Supremo sobre la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA), la Comisión Europea (CE) solicitó al Gobierno de EEUU "total claridad" sobre las medidas que pretende adoptar.



En respuesta a la sentencia de la Corte Suprema de EEUU, que consideró que el presidente estadounidense se extralimitó en sus competencias para imponer aranceles generalizados, Trump anunció el sábado que subirá al 15% el arancel global.

“Con base en una revisión exhaustiva, detallada y completa de la ridícula, mal redactada y extraordinariamente antiamericana decisión sobre aranceles emitida por la Corte Suprema de EEUU, tras muchos meses de reflexión, por la presente indico que yo, como presidente de EEUU, aumentaré, con efecto inmediato, el arancel mundial del 10% impuesto a países que, muchos de ellos, han estado estafando a EEUU durante décadas, sin represalias (¡hasta mi llegada!), al nivel totalmente permitido y legalmente comprobado del 15%”, señaló Trump en la plataforma Truth Social. Asimismo, añadió que “durante los próximos meses, la Administración Trump determinará y emitirá los nuevos aranceles legalmente permisibles, que continuarán nuestro extraordinario proceso de hacer a EEUU grande de nuevo”.

Para el Ejecutivo comunitario, la situación actual, según aseguró en un comunicado emitido ayer, “no favorece un comercio y una inversión transatlánticos justos, equilibrados y mutuamente beneficiosos, tal como acordaron ambas partes y se detalla en la Declaración Conjunta UE-EEUU de agosto de 2025”.

“La Comisión siempre garantizará la plena protección de los intereses de la Unión Europea. Las empresas y los exportadores de la UE deben recibir un trato justo, previsibilidad y seguridad jurídica”, señaló el Ejecutivo comunitario, al tiempo que resaltó que “un acuerdo es un acuerdo”, por lo que como principal socio comercial de Estados Unidos, “la UE espera que este país cumpla los compromisos establecidos en la Declaración Conjunta, al igual que la UE cumple los suyos”.

“En particular, los productos de la UE deben seguir beneficiándose de un trato más competitivo, sin aumentos de aranceles que superen el límite claro e integral previamente acordado”, añadió.

Asimismo, insistió en que “cuando se aplican de forma impredecible, los aranceles son inherentemente disruptivos, socavando la confianza y la estabilidad en los mercados globales y generando mayor incertidumbre en las cadenas de suministro internacionales”.

Finalmente, la Comisión aseguró que mantiene un contacto “estrecho y continuo” con el Gobierno estadounidense. Así, Bruselas afirmó que el pasado sábado 21 de febrero, el comisario de Comercio de la UE, Maroš Šefčovič, conversó con el representante Comercial de EEUU, Jamieson Greer, y el secretario de Comercio, Howard Lutnick.

“Seguiremos trabajando para reducir los aranceles, tal y como se establece en la Declaración Conjunta. La prioridad de la UE es preservar un entorno comercial transatlántico estable y predecible, actuando al mismo tiempo como un punto de apoyo global para el comercio basado en normas”, resaltó Bruselas.

Por su parte, a su llegada al Consejo de Agricultura y Pesca que se celebra hoy en Bruselas, el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, ha abogado por respetar el acuerdo comercial con EEUU y ha asegurado que “nosotros trabajamos con la Comisión Europea porque es una cuestión de interés comunitario”. A su juicio, “hay dos temas que nos preocupan”. Por un lado, que “la aplicación de este nuevo arancel universal del 15%, más la aplicación con el tratamiento de nación más favorecida, pudiera dar lugar a aranceles superiores al 15%”. En segundo lugar, que al plantear aranceles con carácter universal puede producir “desventajas competitivas”.

“Los aranceles no son un buen instrumento de política comercial y aquí lo estamos viendo claramente. Lo que hacen es provocar disrupción en lugar de lo que las empresas, exportadores e importadores quieren, que es estabilidad y predictibilidad”, ha resaltado.

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