La 64ª Feria Nacional del Campo (Fercam) puso ayer su punto final tras cinco jornadas de intensa actividad comercial y profesional. Lo hizo con un reconocimiento, por su trayectoria y compromiso, a la empresa Agriman, que recibió la Medalla de Oro de esta edición. El concejal de Ferias Comerciales y director del certamen, Pablo Camacho, ofreció un balance "muy positivo" del evento.
En el acto de clausura oficial de Fercam, Camacho definió la esencia de esta cita anual con claridad: "Fercam es negocio, es innovación y es conocimiento. Pero, por encima de todo, es confianza de quienes vienen cada año porque saben que aquí merece la pena estar". El director recordó que la feria, que nació en 1960 para servir al campo, mantiene su misión de utilidad para el sector tras 66 años de historia.
Los datos de esta edición avalan el éxito de la convocatoria, según la organización. Así, el recinto tuvo ocupados sus más de 120.000 metros con 202 expositores procedentes de 11 Comunidades Autónomas y de la mitad de las provincias españolas. El valor de la maquinaria y los productos expuestos alcanzó los 48 millones de euros, "la cifra más alta de nuestra historia", apuntó el responsable municipal de ferias comerciales.
Para Camacho, el mejor indicador del éxito no reside solo en las estadísticas, sino en la actividad económica real. "Hay una imagen que resume muy bien lo que fue esta edición: los carteles de 'vendido' que vimos en distintos espacios del recinto", afirmó. Tras cada uno de esos carteles "existe una empresa que avanza, una explotación que se moderniza y una familia que apuesta por el trabajo en el campo", resaltó el edil.
Durante su intervención, el concejal reivindicó la importancia del mundo agrario y ganadero ante los retos actuales. "El sector primario no es un sector del pasado. Es una pieza esencial de nuestro presente y una garantía para nuestro futuro", manifestó.
La feria también destacó por su oferta de aprendizaje con jornadas técnicas, conferencias y catas agroalimentarias, "elementos que demuestran que el campo une la tradición con la innovación y la profesionalidad", subrayó Camacho.
Pablo Camacho aprovechó el acto para agradecer el trabajo del equipo humano de más de 80 personas y la confianza del alcalde de Manzanares, Julián Nieva. El director recordó que, desde que asumió la responsabilidad en 2015, el reto fue la profesionalización y el crecimiento de la feria. "Podemos afirmar, con humildad, que Fercam ha avanzado mucho durante estos años, y que, por tanto, cumplimos los objetivos que nos propusimos", concluyó.
En este sentido, el alcalde de Manzanares puso en valor el "crecimiento sostenible" de Fercam desde que el equipo de Gobierno se puso al frente en 2015. Tal y como destacó Nieva, la Feria Nacional del Campo ha incrementado un 14% su número de expositores, ha ampliado su espacio en 8.000 metros cuadrados y ha alcanzado un valor de maquinaria expuesta cercano a los 50 millones de euros.
La organización ya tiene la vista puesta en el futuro. Mañana mismo, según Camacho, se inicia la preparación de la 65ª edición, que tendrá lugar en 2027, con el fin de buscar nuevas fórmulas que mejoren este proyecto colectivo "que solo puede seguir creciendo con el compromiso de todos".
Medallas de Oro 2026
La organización de la Feria Nacional del Campo premió con la Medalla de Oro de esta 64ª edición, por su fidelidad y compromiso durante 23 ediciones, a la empresa Agriman, encargada también de sortear, entre los miles de visitantes de la feria, un importante regalo en cada edición.
Agriman es una empresa dedicada al sector agrícola ubicada en Manzanares junto a MP Racing, distribuidor oficial de primeras marcas. Su gerente, Pedro José Torres, recogió el galardón y destacó la importancia de Fercam para consolidar y asentar su empresa en esta ciudad.
También se entregó la Medalla de Oro a la Innovación Tecnológica de Fercam 2026 a Grupo Avilés, de Villafranca de los Caballeros, que presentó en esta edición la máquina VitiBot, un robot 100% eléctrico diseñado para labores en viñedos de espaldera con una autonomía de hasta 16 horas.
El jurado también entregó una mención especial al proyecto ideado por el agricultor José Ramón Arias, de Moral de Calatrava, para la recolección de aceituna. Destaca por su capacidad para optimizar la cosecha de aceituna. Su prototipo es un sistema orbital de bajas revoluciones que complementa la acción de los vibradores convencionales. Mediante una cámara cenital de 360 grados, el agricultor monitoriza desde el tractor las zonas con presencia de fruto para incidir con total precisión sobre las ramas con los peines superiores que pueden acoplarse a cualquier pinza de recolección. José Ramón Arias calificó su primera experiencia como expositor de "gratificante" tras la acogida de su sistema y el interés de varios fabricantes en su patente.
Asimismo, Fercam, y durante la tarde del sábado 27 de junio, entregó sus reconocidos premios agroalimentarios -entre ellos a los mejores AOVEs- y ganaderos con los que reconoce la excelencia y el esfuerzo del sector primario. La ceremonia puso de relieve la calidad excepcional de los productos de la tierra y el compromiso de los profesionales que sostienen la economía regional. Cabe recordar que en la categoría de Frutado Maduro, el máximo reconocimiento fue para la Sociedad Cooperativa Olivarera de Valdepeñas (COLIVAL) por su aceite Valdenvero. En la modalidad de Frutado Verde Intenso, Aceites Almagre consiguió la Medalla de Oro y el premio al mejor aceite de producción ecológica con el AOVE Almagre; mientras que la empresa extremeña Agropecuaria Carrasco obtuvo el oro en Frutado Verde Dulce con su marca Vieiru.