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Italia refuerza los controles en el sector del aceite de oliva

Miércoles 15 de julio de 2026

El ministro italiano de Agricultura, Soberanía Alimentaria y Forestal, Francesco Lollobrigida, convocó el Comité Directivo de Controles Agroalimentarios en el que se informó sobre la campaña extraordinaria de controles impulsada para proteger el trabajo de los olivicultores. Con más controles, inversiones y promoción, "valorizamos nuestro oro verde", señaló Lollobrigida, quien subrayó que "la tolerancia es cero para quienes infringen las normas y quieren aprovecharse de la marca Made in Italy sin garantizar su calidad".



Según se puso de manifiesto en este encuentro, desde 2 hasta el 13 de julio, solo la Inspección Italiana de Prevención del Fraude (ICQRF) inspeccionó 5 millones de kilos de aceite y ha incautado mercancía por valor de 10,3 millones de euros.

“Pero esto es solo el principio. En el futuro, la colaboración entre las fuerzas del orden en el Comité de Coordinación y la atención prestada al aceite serán máximas, ya que reforzaremos los instrumentos tecnológicos que respaldan la actividad inspectora”, señalo el ministro italiano.

En estos tres años, según Lollobrigida, se han destinado casi 1.900 millones de euros en recursos para hacer que el aceite de oliva italiano sea competitivo. "Un sector importante y fuerte, expuesto a una competencia muy fuerte. También estamos trabajando para promover esta excelencia", añadió. Así, desde el 11 de julio se emite en las cadenas de televisión y en las emisoras de radio de la RAI un anuncio destinado a concienciar a los italianos sobre la elección y el uso de aceites de calidad, prestando atención a la etiqueta y al origen de los productos.

Según datos del Ministerio de Agricultura, Soberanía Alimentaria y Forestal (Masaf), el ICQRF ha certificado un aumento del 21,1% en los controles del aceite de oliva desde 2023 hasta la fecha, habiendo realizado más de 7.200 inspecciones en 2025. Por su parte, el número de operadores controlados ha aumentado un 26,6% y la cantidad de producto también ha crecido un 34,3%.

Asimismo, según el Masaf, se ha prestado especial atención al aceite de oliva virgen extra 100% italiano: los controles han aumentado un 26,4% desde 2023 hasta la fecha, con casi 2.500 inspecciones realizadas en 2025. Por su parte, el número de operadores inspeccionados ha aumentado un 37,9% y la cantidad de producto inspeccionado también se ha incrementado un 34,3%.

Directrices para futuros controles

En cuanto a las directrices de actuación anunciadas destaca el refuerzo de los controles conjuntos en los operadores y puntos de entrada (industria, comercio, gran distribución, puertos); la lucha contra las prácticas comerciales desleales; una mayor actividad de los laboratorios del ICQRF en sinergia con los laboratorios de la Agencia de Aduanas y Monopolios y del Ministerio de la Salud; acciones más contundentes contra el fraude; y el aumento del número de muestras tomadas para los análisis (químico-físicos, organolépticos, residuos de plaguicidas y moleculares/isotópicos).

Durante el trienio 2023-2025, según el Masaf, el sector oleícola y olivarero se ha beneficiado de casi 1.900 millones de euros. En concreto, entre las intervenciones más relevantes se encuentran las medidas del Plan Nacional de Recuperación y Resiliencia (PNRR) y del Plan Nacional Complementario (PNC) asociado, que han aportado unos 500 millones de euros a la modernización del sector mediante diversas actuaciones financiadas a más de 2.000 empresas (modernización de almazaras, contratos de cadena de valor, mecanización y parques agrisolares).

A su vez, se han asignado 300 millones de euros a través de ColtivaItalia, actualmente en proceso de aprobación en la Cámara de Diputados, para poner en marcha el Plan Nacional del Olivo. Además, durante ese periodo se han puesto a disposición las ayudas, la intervención sectorial olivarera y el “Ecoesquema 3” por un total de aproximadamente 600 millones de euros.

El sector reclama más medidas

Para CIA-Agricoltori Italiani, la campaña de promoción institucional y el fortalecimiento de los controles en el sector del aceite de oliva son “positivos”. Sin embargo, consideró que aún se necesitan intervenciones más intensas, incluso a través de la interacción continua entre los organismos pertinentes. En este sentido, abogó por fortalecer el método organoléptico para salvaguardar la calidad e implementar medidas más eficaces contra las ventas por debajo de coste o reforzar los procesos de agrupación.

Entre las propuestas presentadas, el vicepresidente nacional de la CIA, Gennaro Sicolo, solicitó un compromiso concreto por parte de la gran distribución para llevar a cabo una campaña de promoción del consumo en el mes de septiembre dedicada exclusivamente al aceite de oliva virgen extra italiano. La iniciativa, en su opinión, debe ir acompañada de un acuerdo de cadena de suministro con los productores y de un apoyo institucional que contemple también una marca de reconocimiento a nivel nacional. “Sin una intervención inmediata para estimular el mercado, se corre el riesgo de una crisis profunda y estructural para todo el sector olivarero”, apuntó.

Por su parte, el presidente de Confagricoltura, Massimiliano Giansanti, apostó por favorecer la liquidez de las empresas e insistir en la valorización del producto italiano tanto en Italia como en el extranjero, promoviendo su consumo y contribuyendo de forma concreta a la recuperación del mercado. En el ámbito económico, reiteró la necesidad de contar con instrumentos de acceso y apoyo al crédito para las empresas, activando medidas fiscales que favorezcan la liquidez empresarial y la estabilidad económica del sector.

Giasantí afirmó que “es positivo el compromiso del Gobierno y la labor de control para verificar las importaciones y las mezclas comunitarias y extracomunitarias, tal y como habíamos solicitado, porque es importante garantizar la transparencia ante el consumidor”.

“Hoy hemos conseguido un compromiso importante por parte del Ministro y le damos las gracias por ello. El siguiente paso debe ser reforzar el sistema de control mediante el uso de nuevas metodologías analíticas y la ampliación de la red de laboratorios”, explicó David Granieri, presidente de Unaprol y vicepresidente nacional de Coldiretti.

Según Granieri, la resonancia magnética, el mapa genético y el mapeo isotópico pueden determinar con claridad la procedencia de un producto, "y deben poder utilizarse como pruebas en los tribunales para acabar de una vez por todas con quienes extorsionan a los productores italianos pagándoles por debajo de los costes de producción”.

Coldiretti y Unaprol reiteraron su petición de medidas de apoyo a las empresas de la cadena de suministro de aceite de oliva, "gravemente" afectadas por el desplome de los precios.

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