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¿Cuál será el impacto del acuerdo UE-Mercosur en el sector del aceite de oliva?

Martes 20 de enero de 2026

Tras la firma del acuerdo comercial entre la UE y Mercosur, desde Mercacei hemos querido conocer la opinión de productores e industriales sobre qué supondrá dicho acuerdo para el sector del aceite de oliva. Cabe recordar que la UE y Mercosur seguirán ahora sus respectivos procedimientos para trabajar con vistas a la ratificación del mismo.



Pedro Barato
Presidente de Asaja

Desde Asaja tenemos claro que, aunque el aceite se “venda” como el gran beneficiado, la realidad es que los largos periodos transitorios bloquean cualquier ventaja inmediata; es un “ya si eso, mañana”. El mercado potencial en Mercosur existe, pero sin campañas de promoción potentes y una reciprocidad real en las normas de producción, sólo estamos abriendo la puerta a la competencia desleal.

Las salvaguardias son papel mojado si no hay controles rigurosos en frontera que impidan que nos inunden con producto que no juega con nuestras reglas. Al final, nos venden humo a largo plazo mientras el ganadero y el agricultor sufren el impacto hoy.

Cristóbal Cano
Secretario General de UPA

Evidentemente supone una gran oportunidad y así está avalado por todos los analistas de mercado y especialistas del sector agroalimentario que indican que claramente el aceite de oliva es un sector al que se le van a abrir muchas puertas. Se trata de un bloque de países que suponen 270 millones de habitantes con los que compartimos cultura y es fácil trasladarles las bondades del AOVE. Por tanto, es un mercado donde las posibilidades de promoción y comercialización son importantes. Hay que tener en cuenta que son países en los que el consumo a la vez que está creciendo, la producción no lo va hacer en la misma proporción, por lo que van a seguir siendo importadores netos de aceite de oliva durante mucho tiempo.

Supone una oportunidad de comercializar con valor y poner encima de la mesa la importancia de la diferenciación de las DOPs e IGPs. Por ello, como sector vamos a solicitar a las administraciones y a la propia Interprofesional del Aceite de Oliva Español que vuelque sus esfuerzos de promoción en el bloque de Mercosur para mejorar la comercialización en esos países. Insistimos en que se trata de una gran oportunidad de comercializar con valor para asegurar la rentabilidad del olivar tradiconal y las explotaciones familiares.

Francisco Elvira
Responsable de Olivar de COAG-Andalucía y secretario provincial de COAG-Jaén

El olivar y el aceite de oliva no es el gran beneficiado de Mercosur como nos quieren hacer creer, e incluso a corto y medio plazo puede ser un tiro en el pie para los olivareros europeos.

El acuerdo con Mercosur no es el “maná” para el aceite de oliva que la Comisión Europea intenta vender. Al contrario, las supuestas cláusulas de salvaguarda son “mentira” y se está abriendo la puerta a productos con menos garantías sanitarias y un coste ecológico inasumible.

El 98% del volumen exportado de aceite de oliva a países del Mercosur va destinado a Brasil, donde tienen tan sólo un 10% de arancel, que desaparecerá en 15 años como máximo. Argentina ya exporta el 80% del aceite de oliva que produce porque el consumo es mínimo, mientras que en Paraguay el arancel es del 0%, por lo que el acuerdo no aporta ninguna ventaja nueva para entrar.

Aunque es verdad que las condiciones de los cuatro países de Mercosur no son óptimas, sí se encuentran dentro de la zona agroclimática para el cultivo del olivo, y tienen un potencial agrario productivo enorme, lo que puede ser un disparo en el pie para el sector olivarero europeo.

Gabriel Estévez
Responsable de Aceites de Grupo Sovena

El impacto más inmediato parece ser la posibilidad de importar sobre todo aceite de oliva argentino (los otros países sudamericanos implicados no tienen producciones tan significativas) en Europa con unas condiciones similares al de origen chileno (hoy bajo acuerdo preferencial). Argentina, se mueve en producciones entre 20 y 40k t./año, y junto con EEUU, Europa es un destino habitual para sus aceites. En segundo lugar, y aunque sin los detalles definidos, lo que realmente tendría interés para el aceite de oliva de origen europeo es saber, dentro de ese periodo de 15 años, cual va a ser el calendario y las condiciones aplicables -supuestamente de reducción progresiva de arancel hasta eliminación-, que permitirían la exportación de aceite de oliva europeo a costes más competitivos para los consumidores con el consiguiente potencial crecimiento de demanda.

Cristóbal Gallego
Presidente de Jaencoop

Tras casi 30 años de negociación, se ha alcanzado un acuerdo comercial entre los países del Mercosur (Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay) y la Unión Europea de espalda a los intereses de agricultores, ganaderos e industrias cooperativas andaluzas. Una negociación que comenzó en 1999, en un contexto geopolítico completamente distinto, y que ha finalizado recientemente, tras el voto favorable en el Consejo el pasado 9 de enero.

En materia agraria, la UE tiene un balance comercial negativo con Mercosur (es decir, importa más que exporta). Así, en el 2018, la UE exportó productos agrarios a Mercosur por valor de 2.289 millones de euros (el 5,1% del total), mientras que Mercosur exportó a Europa 18.205 millones de euros, es decir, el 49% de sus exportaciones totales de productos, hoy la balanza sigue siendo de más de 18.000 millones de euros de diferencia.

Ahora, con el nuevo tratado y la liberalización de los aranceles, el sector tiene que hacer frente a otra zancadilla más, como la apertura de puertas a alimentos con productos que llevan años prohibidos en la Unión Europea. Las cooperativas somos eminentemente exportadoras, por tanto, no nos negamos a que lleguen productos de otros orígenes. Pero sí exigimos que cumplan la estricta normativa ambiental, social y laboral que cumplimos los productores de la UE.

Además, el acuerdo no es equitativo, ya que otorga más ventajas a los productores del Mercosur que los liberan en muchos casos de aranceles, por el contrario, para el aceite de oliva español, el acuerdo contempla la eliminación de aranceles de forma progresiva en 15 años (actualmente tiene un arancel del 10%) y en el caso de las dos principales partidas de aceitunas de mesa españolas más exportadas a Mercosur no se libran de pagar aranceles y seguirán grabadas. Por tanto, aunque aún se desconoce mucha letra pequeña, a priori, no vemos motivos para celebrar el acuerdo ni para defenderlo en los términos que sostiene la Comisión Europea y que han llevado a España a votar favorablemente.

Eusebio García de la Cruz
CEO de Aceites García de la Cruz

A espera de la ratificación final para conocer todos los detalles del acuerdo y siempre hablando sólo del aceite de oliva (no otros productos agroalimentarios), el acuerdo supone un avance positivo para el sector, ya que elimina barreras comerciales históricas que han frenado de forma considerable las exportaciones de aceite de oliva a estos países.

Por tanto, y sabiendo que España es el principal exportador de aceite de oliva del mundo, este acuerdo abre nuevas oportunidades de mercado para el aceite de oliva español. Eso sí, no será inmediato, ya que el periodo de eliminación definitivo para llegar al arancel cero es largo. No obstante, a medio y largo plazo nos puede dar nuevas oportunidades para incrementar las exportaciones españolas abriéndose a nuevos mercados y diversificando la oferta.

Carlos Jiménez
Director de Operaciones de Acesur

Como consideraciones generales hay que apuntar que la producción de aceite de oliva en el espacio Mercosur se concentra en dos países, que por orden de importancia serían Argentina y Uruguay. Si contamos con países asociados podríamos introducir también a Chile y a Perú. Dicha producción oscila entre las 20.000 y las 35.000 t. anuales, un 3% de lo que sería una producción media en España. Asimismo, el principal mercado de estos aceites a día de hoy es EEUU, que importa más de 80% del aceite que allí se produce.

El análisis hay que hacerlo desde dos puntos de vista. En el caso del efecto sobre nuestro sector productor, hay que tener en cuenta que las potenciales importaciones desde Mercosur apenas representan un 0,3% de nuestra producción media. Entendemos que el libre comercio de estos aceites no condicionará en absoluto al sector productor español, ya que su potencial importación desde España representa un valor insignificante.

Respecto al efecto sobre nuestras exportaciones de aceites de oliva, las exportaciones a Mercosur son muy significativas y tienen un peso cada día más importante para nuestro sector. Entendemos que el efecto será muy beneficioso porque permitirá que nuestros aceites ganen en competitividad en los mercados pertenecientes a Mercosur.

Antonio Luque
Presidente de Dcoop

Nuevamente estamos ante un acuerdo donde la agricultura es moneda de cambio. Aparentemente se puede pensar que es un gran mercado de ganar para el aceite de oliva, en lo que se tardará tiempo. Pero partimos de una situación asimétrica donde hay libres aranceles desde Mercosur a la Unión Europea y un período transitorio con aranceles desde Europa a Mercosur, lo cual puede fomentar el cultivo en las vastas extensiones aptas para el olivar en esa región.

Belén Luque
Presidenta de Acora

Teniendo en cuenta que España es líder absoluto en producción con unos datos tres veces por encima del siguiente país productor, podríamos decir que todo lo que facilite la exportación de nuestros aceites es positivo. Los niveles de consumo son aún muy bajos en esos países y el potencial de crecimiento alto, con un mercado de 270 millones de consumidores. Otro asunto es el calendario de reducción de los aranceles, ya que no tiene sentido que se mantenga al 10% a nuestras exportaciones reduciéndose durante 15 años y las entradas estén desde el principio sin aranceles.

Indirectamente, al tener otros productos serias dificultades por la posible entrada de productos a precios más bajos, puede incrementarse el trasvase de tierra calma a olivar que llevamos viendo unos años.

De los cuatro países que forman de pleno derecho Mercosur el único con una producción significativa de aceite de oliva es Argentina, con entre 30.000-45.000 t./año. Existe el riesgo que este acuerdo sea un aliciente para incrementar las plantaciones en este país, con la característica adicional que entrarían aceites frescos en los meses en los que no producimos en España. Este efecto sería a medio plazo.

Ana Martínez
Directora General de Infaoliva

En una primera instancia, resulta complicado evaluar el impacto que tendrá en el sector, aunque identificamos dos aspectos clave a considerar. Por un lado, es evidente que puede ser beneficioso, ya que los mercados estratégicos para el aceite de oliva español se abrirán al libre comercio, eliminando aranceles, y podría facilitar un aumento en la exportación. Sin embargo, por otro lado, el desequilibrio temporal establecido no garantiza condiciones equitativas, ya que el mercado europeo deberá esperar 15 años para competir en igualdad de oportunidades. Además, es fundamental que se apliquen las cláusulas espejo, asegurando que se cumplan las mismas exigencias sanitarias, ambientales y laborales reguladas para nuestro sector.

Herminia Millán
Gerente de QvExtra! Internacional

Aunque consideramos que es un acuerdo que favorece a los productores de AOVE en términos generales, por el gran consumo de virgen extra que se lleva a cabo en estos países, esperamos aclaración por parte del Ministerio acerca de cómo quedará la situación de los aranceles en ambos sentidos, antes de poder emitir una opinión definitiva desde QvExtra!

Álvaro Olavarría
Director Gerente de Oleoestepa, SCA

El acuerdo de Mercosur y la UE es muy positivo para el sector del aceite de oliva. El conjunto de los cuatro países integrantes -Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay -suman más de 260 millones de consumidores. Brasil es el mayor importador de aceite de oliva de América Latina, con cifras en torno a 80.000 toneladas anuales de las que más del 80% corresponde a aceite de oliva virgen extra. Actualmente, tienen un consumo de 0,34 litros per cápita.

El acuerdo supone la eliminación de los aranceles en ambos lados pero la parte negativa es que aunque para esta calidad virgen extra se suprimieron temporalmente aranceles en mayo de 2025 en Brasil, el calendario para desmontar los aranceles entre Mercosur-UE es inmediato para los aceites que podamos importar desde allí a la UE y, sin embargo, el desmantelamiento de los aranceles a nuestras exportaciones se hará progresiva en 15 años.

José María Penco
Director de la Asociación Española de Municipios del Olivo (AEMO)

Para el sector del aceite de oliva español, como líder de producción mundial, el acuerdo se puede calificar de positivo, por cuanto la eliminación progresiva de aranceles hará más atractivo el producto. En nuestra opinión, la gran oportunidad en Mercosur se encuentra en Brasil, un país con más de 200 millones de habitantes y consumidor de 100.000 toneladas de aceite de oliva en los últimos años, con un crecimiento sostenido pero firme.

El reconocimiento de las DOPs e IGPs también resultará positivo, por cuanto el crecimiento de ventas de los aceites de calidad siempre es supone un mayor margen y generan más valor.

Por último, lamentamos que la aceituna de mesa no tendrá esa reducción de aranceles, un sector profesionalizado y eficiente que no merece quedarse fuera de esta ventaja competitiva.

Rafael Pico Acevedo
Director General de Asoliva

Asoliva valora el acuerdo UE–Mercosur como una oportunidad para impulsar el consumo de aceite de oliva en Sudamérica y reforzar la presencia internacional del sector español. Destaca el potencial de crecimiento de estos mercados, impulsado por el interés en productos saludables y de calidad.

No obstante, advierte de la asimetría del acuerdo, ya que Mercosur podrá exportar a la UE sin aranceles desde el inicio, mientras que la UE afrontará una liberalización progresiva de hasta 15 años. Aunque se hubiera preferido mayor reciprocidad, Asoliva confía en que la apertura gradual favorezca un desarrollo ordenado del comercio.

En un contexto de elevada volatilidad del sector, la asociación subraya la necesidad de un seguimiento continuo del acuerdo. El objetivo final es avanzar en la internacionalización del aceite de oliva con una visión sostenible y a largo plazo.

Rafael Sánchez de Puerta
Presidente del Consejo Sectorial de Aceite de Oliva de Cooperativas Agro-alimentarias de España

No nos ha gustado el periodo transitorio de 15 años que afrontará la UE para la eliminación de los aranceles a Mercosur, mientras que la UE liberalizará de manera inmediata las importaciones procedentes de esos países, por lo que tendría que ser en igualdad de condiciones en las dos direcciones y esto supone un desprecio para la UE.

Nos preocupa por la capacidad de producción de esos países, ya que la perspectiva ha cambiado radicalmente con la nueva olivicultura, los nuevos sistemas de plantaciones, absolutamente mecanizados y de rápida entrada en producción. Y aquí competiendo con todas las restricciones del mundo, por lo que no podemos entenderlo. Pedimos que se nos den infraestructuras para una agricultura competitiva que perdemos a pasos agigantados.

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