Un nuevo estudio dirigido por investigadores de la Escuela de Gerontología Leonard Davis de la Universidad del Sur de California (USC) sugiere que los beneficios de la Dieta Mediterránea pueden deberse, en parte, a unas diminutas proteínas ocultas en nuestras mitocondrias, lo que abre una nueva perspectiva sobre cómo la dieta influye en el envejecimiento y el riesgo de enfermedades.