Los Estados Miembros del Comité Especial de Agricultura acordaron ayer una posición negociadora para actualizar las normas de la UE sobre producción y etiquetado ecológicos. El objetivo es simplificar la aplicación de las normas, facilitar su interpretación y apoyar el crecimiento continuo del sector ecológico en toda Europa.
Según informó el Consejo de la UE en un comunicado, las actualizaciones propuestas se centran en áreas específicas del marco vigente, manteniendo los altos estándares de la UE para los productos ecológicos. De este modo, espera mantener la confianza de los consumidores en la etiqueta ecológica de la UE, reducir la carga administrativa para los agricultores, las empresas y las autoridades nacionales, y reforzar la competitividad y la resiliencia del sector ecológico.
En concreto, el Consejo desea simplificar las normas para los pequeños operadores, incluyendo exenciones de certificación y ajustes en los umbrales de facturación. Los pequeños minoristas on line de productos ecológicos preenvasados estarán exentos de certificación bajo ciertas condiciones. Esto tiene como objetivo reducir la carga administrativa y fomentar la participación en la agricultura ecológica.
Asimismo, la posición del Consejo aclara que los productos importados de países con sistemas de producción ecológica reconocidos como equivalentes a los de la UE no podrán usar el logotipo ecológico de la UE, pero sí el de su país de origen. El Consejo apoya, al mismo tiempo, que se permita el uso del logotipo ecológico de la UE en productos importados si cumplen requisitos adicionales de producción y control que van más allá de las normas de equivalencia, garantizando así que se aproximen al rigor de las normas ecológicas de la UE. Esto tiene como objetivo facilitar el comercio y mantener la confianza del consumidor.
La postura del Consejo también permite que los productos ya etiquetados bajo el sistema anterior continúen vendiéndose hasta agotar existencias. A su juicio, esto evitará perturbaciones en el mercado. Las medidas transitorias garantizarán la continuidad y la seguridad jurídica de los productos ecológicos importados y del comercio durante la implementación de las nuevas normas.
Se prevé que las negociaciones entre la presidencia del Consejo y el Parlamento Europeo comiencen lo antes posible. La UE aspira a alcanzar un acuerdo antes de fin de año para garantizar una transición fluida en el reconocimiento de terceros países cuyos sistemas de producción y control ecológicos hayan sido reconocidos como equivalentes a los de la UE. El acuerdo actual expira el 31 de diciembre de 2026.
Por ello, Alcázar ha considerado fundamental “garantizar el apoyo y realizar un análisis adecuado de la producción ecológica, ya que contribuye de manera directa al relevo generacional tanto en España como en el conjunto de la Unión Europea”.
Ecovalia ha subrayado que el modelo de producción ecológica, según dicho informe, refleja que, tanto las mujeres como los jóvenes agricultores, destacan con una mayor presencia en el sector ecológico con respecto al convencional. De hecho, los jóvenes incorporados muestran una mayor afinidad por el ecológico, atraídos por su sostenibilidad y la necesidad de menores inversiones iniciales.
También ha añadido que, según datos del Diagnóstico de la Juventud Agraria (2024), publicado por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) en septiembre de 2025, en España, el 39,3% de los titulares jóvenes de fincas elige producir bajo una figura o un sello de calidad, siendo éstas: Denominación de Origen Protegida, Indicación Geográfica Protegida, Producción Integrada y Producción Ecológica. De ellos, la mitad lo hacen en producción ecológica. Además, el 53,8% son mujeres y el 47,6% hombres.
Asimismo, precisa que las mujeres son titulares de alrededor del 32% de las explotaciones ecológicas, siendo clave en la transición ecológica, impulsando prácticas de bajo impacto y preservación de la biodiversidad. Los jóvenes por su parte, inyectan innovación tecnológica, digitalización y resiliencia climática.