Finalizado el curso escolar, el sector de la restauración colectiva continúa su actividad en las escuelas de verano, donde el servicio de comedor se consolida como un elemento clave tanto para la alimentación infantil -segura, equilibrada y adaptada a las necesidades de cada niño y niña- como para la conciliación de miles de familias en España, según destaca Food Service España. Mario Agudo, portavoz de esta federación, subraya a Mercacei que el aceite de oliva ocupa un papel fundamental en la planificación y elaboración de los menús en los comedores de los campamentos de verano.
Los campamentos de verano son programas que se desarrollan tras el fin del curso escolar en diferentes formatos. Algunos de ellos se realizan en los propios centros educativos, aprovechando las instalaciones; mientras que también diversas entidades o asociaciones impulsan estas colonias, en muchos casos con formatos más inmersivos en entornos naturales y fuera del centro.
En todos los casos, el servicio de comedor sigue siendo un elemento clave, gestionado por empresas de restauración colectiva que garantizan "una alimentación segura, equilibrada y adaptada a las necesidades de cada niño y niña", según resalta Food Service España.
Mario Agudo afirma que “las escuelas de verano son una extensión natural del curso escolar en términos de cuidado alimentario. Nuestro objetivo es garantizar que los niños y niñas sigan recibiendo una alimentación equilibrada, adaptada al calor y a sus necesidades específicas, mientras facilitamos la conciliación de las familias”.
Respecto al papel que juega el aceite de oliva tanto en los menús como en las preparaciones de los mismos en los campamentos de verano, y como pilar de la Dieta Mediterránea, el portavoz de Food Service España resalta que se prioriza su uso siempre que es posible por sus excepcionales propiedades nutricionales: aporta grasas saludables, principalmente ácido oleico, antioxidantes naturales y compuestos bioactivos que contribuyen al desarrollo infantil, al buen funcionamiento cardiovascular y a una óptima absorción de nutrientes.
En la práctica culinaria, según detalla, el aceite de oliva se utiliza de forma habitual en múltiples preparaciones, tanto en crudo, en aliños de ensaladas, como en técnicas de cocina como salteados, sofritos o elaboraciones al horno. También está presente en platos tradicionales como gazpachos, sobre todo ahora con las altas temperaturas, aportando sabor, textura y valor gastronómico. "Su versatilidad lo convierte en un ingrediente indispensable dentro de las cocinas de las empresas de restauración colectiva", añade.
Actualmente, Agudo precisa que la planificación de los menús escolares la realiza el equipo de dietistas-nutricionistas de cada empresa, bajo estrictos criterios nutricionales y de calidad, siguiendo las normativas vigentes. En concreto, se incorporan alimentos frescos, variados y propuestas equilibradas, y los menús siempre contemplan adaptaciones específicas para alergias, intolerancias u otras necesidades, "garantizando en todo momento la seguridad alimentaria y el bienestar de todos los menores", afirma.
De esta forma, "además de alimentar a los niños y niñas durante las colonias de verano, las empresas de restauración colectiva -que sirven diariamente más de 1,5 millones de menús escolares en España- contribuyen también a la educación en hábitos saludables desde la infancia, como el disfrute de la cocina mediterránea”, remarca.
Y es que, según Food Service España, el papel del comedor en las escuelas de verano va mucho más allá de la mera alimentación. También se integra en el proyecto educativo y lúdico, ya que, a través de actividades relacionadas con la alimentación, se fomenta la educación en hábitos saludables, el conocimiento de los alimentos y la importancia de una dieta equilibrada desde edades tempranas. De este modo, a su juicio, el comedor se convierte en un espacio de aprendizaje y socialización, donde los niños y niñas refuerzan hábitos saludables en un entorno más distendido.