Según ha informado la Red de Alerta e Información Fitosanitaria de Andalucía (RAIF) en su página web, la gestión de la mosca del olivo ha evolucionado desde un enfoque basado principalmente en tratamientos fitosanitarios hacia un modelo cuyo objetivo ya no es eliminar la plaga, sino mantenerla por debajo del umbral de daño económico. Este enfoque combina prevención, vigilancia, conocimiento técnico y el uso racional de tratamientos.