Los Estados Miembros han refrendado la propuesta de la Comisión Europea (CE) de movilizar 540 millones de euros en ayuda financiera para los agricultores afectados por la crisis de Oriente Próximo. Los países comunitarios utilizarán los importes asignados para compensar a los agricultores más afectados por sus pérdidas económicas relacionadas con el aumento de los costes de los fertilizantes y la energía en las explotaciones, centrándose en los sectores y productos más afectados.