
Bajo el lema “Estrategia y rentabilidad del olivar ante el nuevo orden mundial”, y tras la inauguración, la cuarta edición de MUNDOLIVAR ha comenzado con la mesa redonda titulada “El negocio del aceite de oliva ante el nuevo orden mundial” -moderada por Juan A. Peñamil, CEO de Grupo Editorial Mercacei- y en ella han participado Antonio Luque, presidente de Dcoop; Gonzalo Guillén, CEO de Acesur; José Luis de Prado, presidente de Grupo De Prado; y Jorge de Melo, CEO de Sovena.
Los principales líderes del sector han coincidido en señalar la volatilidad, la gestión del agua y la necesidad de aumentar el presupuesto en promoción como algunos de los grandes desafíos de los próximos años.
El presidente de Dcoop, Antonio Luque, ha situado la gestión del agua como la principal preocupación del sector, por delante de la geopolítica, y ha asegurado que hay agua en la Península Ibérica pero no hay políticas que hayan gestionado bien este recurso. También ha alertado de la atomización de la oferta y ha reclamado una mayor concentración para fortalecer la posición del sector. Respecto a los mercados, ha destacado el potencial de Estados Unidos, como gran mercado, y la necesidad de recuperar consumo en Europa, al tiempo que ha lanzado una de las frases más contundentes del debate: "Me preocupa Trump, pero más me preocupan los nuestros". Luque ha rematado su intervención lanzando un mensaje que ha generado una enorme expectación entre los asistentes a MUNDOLIVAR al asegurar que en las próximas semanas "hay una empresa que puede cambiar".
Por su parte, el CEO de Acesur, Gonzalo Guillén, ha afirmado que la geopolítica y la climatología han convertido la volatilidad en un factor estructural del negocio, por lo que las empresas deben centrarse en ganar resiliencia, diversificar mercados y adaptarse rápidamente a los cambios. Además, ha defendido valorizar nuestras marcas para diferenciarse de la competencia internacional, evitar la comoditización del producto y poner en valor atributos como la calidad, la trazabilidad, la innovación y el origen.
El presidente de Grupo De Prado, José Luis de Prado, ha defendido la necesidad de que las empresas sean proactivas, flexibles y reactivas en un contexto marcado por acontecimientos disruptivos como las guerras, los aranceles o los cambios geopolíticos. Además de insistir en la importancia del control de costes y de reforzar la promoción internacional para "convencer y enamorar al consumidor", ha reclamado una revisión del marco regulatorio europeo, al considerar que limita la adopción de determinadas tecnologías y resta competitividad frente a otros países productores. En este sentido, ha señalado que “si tuviéramos agua y una buena regulación de aquí a diez años apostaría sin dudarlo por España”, pero si nada cambia “mercados como Portugal o Australia, que cuentan con grandes fincas, agua y menos limitaciones regulatorias”, pueden condicionar el liderazgo futuro del sector.
Finalmente, el CEO de Sovena, Jorge de Melo, se ha mostrado "optimista prudente" ante un contexto cada vez más condicionado por la geopolítica, el cambio climático y la volatilidad de los mercados. A su juicio, el sector debe prepararse para gestionar estos factores, aprovechar el potencial de crecimiento de mercados como Estados Unidos, Brasil y Asia, y comunicar mejor las cualidades diferenciales del aceite de oliva. También ha destacado la transformación experimentada por el sector gracias a la tecnología y la Inteligencia Artificial, al tiempo que ha señalado que el agua y la capacidad de posicionar el aceite de oliva como un alimento natural serán determinantes para su futuro.

España e Italia, dos modelos complementarios
La segunda mesa redonda, moderada por Manuel Parras, catedrático de Comercialización e Investigación de Mercados de la Universidad de Jaén (UJA) y rector de la UJA (2007-2015), ha abordado “España e Italia, dos modelos complementarios: el equilibrio perfecto entre producir mejor y vender con más valor”, y en ella han intervenido Francisco Vañó, director general de Castillo de Canena; Juan José Cabello, responsable de Producción de Olivar de Algosur; Herminia Millán, gerente de QvExtra! Internacional; Anna Cane, vicepresidenta del Grupo de Aceite de Oliva de la Asociación Italiana de la Industria Oleícola (Assitol); y Nino Leone, Sales Manager de Azienda Agricola Sabino Leone.
En esta mesa los ponentes españoles han puesto de manifiesto que no podemos meter en la misma cesta los diferentes AOVEs y que es necesario hablar sin complejos de las diferentes bondades de cada categoría. “Hay un mundo de opciones dentro de los aceites de oliva y de los vírgenes extra”, según han considerado, al tiempo que han apuntado que el precio no se debe utilizar como palanca de cambio y que hay que seguir trabajando para impulsar su presencia en el canal Horeca y la restauración.
Ante la bajada del consumo en los países mediterráneos, han asegurado que para volver enamorar a los consumidores de esos países europeos hay que hacer hincapié en los usos gastronómicos del AOVE, logrando que los chefs sean embajadores de este producto y pongan en valor los infinitos varietales que existen en nuestro país.
“Después de miles de estudios no hemos sido capaces de poner la frase: el aceite de oliva es beneficioso para la salud, y esto es un fracaso. Lo que no se comunica no existe y como sector comunicamos deficientemente”, ha lamentado Francisco Vañó. Mientras que Herminia Millán ha recordado que QvExtra! Internacional ha lanzado recientemente una nueva certificación que garantiza que los aceites de oliva vírgenes extra que la portan reducen el colesterol y ejercen protección antioxidante.
Desde Italia, los ponentes participantes en la mesa han puesto en valor la potencia del claim Made in Italy como referente global, basado en el estilo de vida, la cultura, el diseño, la atención al detalle pero sobre todo en el saber hacer, lo que se traduce en excelencia. “El aceite italiano no solo vale por su origen sino por la capacidad de quienes lo producen. Ese es el orgullo italiano”, han resaltado.
Para Nino Leone, los mercados están cambiando y tenemos la obligación de ofrecer un producto de alta calidad para ser fieles al Made in Italy. Aunar calidad, identidad y terriotiro en un unico producto”, ha sentenciado.
Para los ponentes del país transalpino “el futuro no reside en competir en volumen con España sino en reforzar posiciones en materia de calidad, biodiversidad e identidad territorial y debemos modernizar el sector y afrontar el desafío de la Xylella fastidiosa. Además, la sostenibilidad es una condición imprescindible del sector”.
También han señalado que los jóvenes son un punto clave, ya que el consumidor medio tiene más de 50 años y solo el 4% por debajo de 30 años compran este producto. En su opinión, existe un problema de lenguaje hacia ese segmento de la población. “Sería necesaria una gran campaña promocional a nivel europeo o de Italia y España con un lenguaje más fresco y directo a los jóvenes, lo que supondría un gran éxito”, ha resaltado Anna Cane.
“Hay muchos beneficios que comunicar y existe mucha restricción legislativa en el etiquetado que se debe discutir a nivel europeo. No podemos comunicar nada sobre los beneficios saludables”, ha criticado.
Como objetivos propios de Italia han apuntado la intensificación del 25% en siete años, la agricultura de precisión y la formación de jóvenes para trabajar en el sector agrícola, si bien han apostado por trabajar de forma conjunta con España por un sistema de trazabilidad europeo y por un nuevo método para valorar el perfil sensorial.
“España e Italia deben comenzar un camino conjunto porque el objetivo es común. Debemos dejar atrás el Italia contra España y aspirar a conquistar el mundo”, ha sentenciado Anna Cane.

Cuando la tecnología toma decisiones
La tercera mesa redonda de esta primera jornada de MUNDOLIVAR -moderada por Rosa Gallardo, directora de la Cátedra de Inteligencia Artificial y Agricultura de la Universidad de Córdoba (UCO) ha girado en torno a “Cuando la tecnología toma decisiones. Sensores, IA y automatización al servicio de la eficiencia”. En ella han intervenido Julián Muguerza, CEO de Glimax; Miguel Pascual, CEO de Hareas; Joaquín Morillo, director operativo de Grupo Oleícola Jaén; Antonio López, responsable de Automatización y Digitalización en GEA; David Francés, CEO de Agerpix; Francisco Moreno, International Sales Manager de Moresil; y Óscar Marín, Insights Coach-Marketing Communications & Insights de John Deere.
Los participantes han expuesto sus soluciones tecnológicas en el campo y en la almazara y cómo se mide el retorno y valor de cada una de ellas en materia de sostenibilidad, eficiencia energética o hídrica o del control de la calidad del producto. Estas nuevas tecnologías, a su juicio, están permitiendo tomar decisiones en base a datos objetivos en cuanto a la inversión, la mitigación de riesgo y la optimización de la estructura de la explotación. Con respecto a la almazara, ayudan a afrontar los ritmos de producción de las nuevas variedades, reducir el consumo de agua, además de permitir hacer frente a preocupaciones como la falta de mano de obra, cumplir con los estándares de sostenibilidad o el incremento del precio de los insumos.
Todos ellos han coincidido en situar al productor en el centro, dándole confianza, y han considerado esencial conectar los datos para la optimización de la toma de decisiones. Al respecto han asegurado que la Inteligencia Artificial no funciona si no tiene datos, por lo que esta tecnología no puede desplegar todo su potencial sin ellos. Según han manifestado, los datos deben estar interconectados y que conjuguen entre sí, pudiéndolos analizar de forma sencilla para la toma decisiones. También han defendido la importancia de compartir estos datos para que pueda beneficiarse todo el sector y que la tecnología se vea como una inversión, en lugar de un gasto, ya que permitirá obtener un rendimiento posterior.
Asimismo, han resaltado que la tecnología no viene a sustituir al maestro de almazara, ni al productor, ni a los operadores, sino que ayudará a optimizar las decisiones con el objetivo de lograr una mayor eficiencia.
En el marco de esta primera jornada también tuvo lugar la entrega de galardones de los NOVA Awards, el primer concurso internacional de calidad de aceites de oliva vírgenes extra elaborados a partir de nuevas variedades de olivo, creadas por mejora genética en los siglos XX y XXI.

Afluencia masiva en la zona expositiva
Además de las mesas redondas, MUNDOLIVAR alberga un área expositiva interior y exterior reforzada -con la participación de 60 empresas-, concebida como un espacio de negocio activo donde empresas proveedoras y responsables de compra del sector están manteniendo reuniones personalizadas B2B. La elevada afluencia de profesionales, con más de 1.200 asistentes procedentes de distintos países esta primera jornada, está convirtiendo el congreso en un auténtico punto de encuentro para la toma de decisiones y la generación de oportunidades comerciales. Durante la jornada de hoy, CEOs, directivos y responsables de compra de algunas de las principales compañías del sector han aprovechado el evento para fortalecer relaciones, explorar nuevas alianzas y cerrar acuerdos comerciales, consolidando a MUNDOLIVAR como la gran plataforma de negocio del sector oleícola.
Por otro lado, a lo largo de la tarde se están desarrollando los talleres prácticos “El día cero del olivar: cómo transformar fincas sin cometer errores irreversibles”; “La poda adaptada a cada variedad: podar mal sale caro”; “Enfermedades que desmontan la cuenta de resultados”; “RRSS como herramienta de rentabilidad para marcas de AOVE”; y “El maestro de almazara del futuro: del técnico de proceso al gestor de valor”.
Los TIPs estratégicos de MUNDOLIVAR
Como novedad en esta edición, algunas empresas punteras del sector han aportado TIPs estratégicos sobre los desafíos que más preocupan en este momento. Así, Cándido Filtración ha puesto el foco en la creciente demanda de aceites filtrados y en la necesidad de que las almazaras adapten sus procesos para preservar la calidad y mejorar la comercialización del producto, mientras que Maschio Gaspardo Ibérica ha invitado a analizar qué factores comparten actualmente los olivares más rentables de España e Italia.
En el ámbito de la digitalización, IMS Control Industrial ha defendido la importancia de realizar un diagnóstico previo antes de implantar herramientas de innovación en las almazaras para garantizar su eficacia, mientras que FOSS Iberia ha destacado el papel que están llamados a desempeñar la Inteligencia Artificial y los sensores avanzados en la optimización de la calidad y la rentabilidad del aceite de oliva.
Acto de inauguración
La inauguración de MUNDOLIVAR puso de manifiesto la necesidad de reforzar la unidad del sector, impulsar la promoción internacional y avanzar en ámbitos clave como la sostenibilidad, la digitalización, la rentabilidad de las explotaciones y la transferencia de conocimiento.
El CEO de Grupo Editorial Mercacei, Juan A. Peñamil, ha destacado que lo que diferencia a MUNDOLIVAR es su capacidad para reunir a quienes realmente toman decisiones y convertir el conocimiento en oportunidades de negocio, colaboración e inversión. Respecto al país invitado, Peñamil ha resaltado que, en esta edición, “queremos dejar atrás la confrontación entre modelos productivos para explorar cómo España e Italia pueden complementarse y generar más valor. Porque el futuro del aceite de oliva pasa probablemente por unir las fortalezas de ambos países”.
El director general de Agromillora Iberia, Chris Oates, ha destacado que este encuentro nace con el objetivo de "tender puentes entre el olivar tradicional y los nuevos modelos productivos" y defendió la importancia de que todos los eslabones de la cadena trabajen de forma coordinada. En este sentido, ha asegurado que "la clave es entender toda la cadena y trabajar juntos como sector" para afrontar con éxito los desafíos de un mercado cada vez más global y exigente.
Por su parte, el secretario general de la Interprofesional del Aceite de Oliva Español, Rafael Sánchez de Puerta, ha puesto el foco en la internacionalización y ha avanzado nuevas acciones promocionales para impulsar el consumo. Así, ha anunciado que la organización pondrá en marcha en Estados Unidos "la campaña más ambiciosa que hemos hecho", a la que se destinarán 22,3 millones de euros en tres años.
El director de Grandes Empresas de Banco Santander, Salvador Ruiz, ha reivindicado el papel del aceite de oliva como emblema nacional al afirmar que se trata de "cultura, tradición y excelencia; una carta de presentación de España al mundo". Asimismo, ha incidido en que el sector debe seguir avanzando en aspectos estratégicos como la digitalización, la sostenibilidad y el relevo generacional para garantizar su competitividad futura.
Durante el acto también ha intervenido el vicepresidente primero de Infraestructuras, Sostenibilidad y Agricultura de la Diputación de Córdoba, Andrés Lorite, quien ha resaltado la relevancia de la provincia en el panorama oleícola internacional. "Hoy se pone a Córdoba en el centro de la olivicultura a nivel internacional", ha asegurado, recordando además que se trata de una de las mayores zonas productoras del mundo y referente en la elaboración de aceites de oliva virgen extra de máxima calidad.
En la misma línea, la primera teniente de alcalde y delegada de Hacienda, Economía y Empleo del Ayuntamiento de Córdoba, Blanca Torrent, ha remarcado que "el futuro del sector pasa por su capacidad de adaptación" ante los cambios que experimentan los mercados y las nuevas exigencias productivas. No obstante, ha mostrado su confianza en el potencial del territorio al asegurar que "donde hay retos, Córdoba ve oportunidades" , y ha puesto en valor el trabajo de todas las mujeres del sector.
Por parte de la Junta de Andalucía, el secretario general de Agricultura, Ganadería y Alimentación, Manuel Gómez Galera, ha defendido la necesidad de garantizar la viabilidad económica de todas las tipologías de cultivo. "Hay que conseguir que todas las tipologías de olivar sean rentables", ha aseverado, al tiempo que ha lanzado una advertencia sobre uno de los principales desafíos del sector: "Sin agua no hay futuro".
Finalmente, el rector de la Universidad de Córdoba, Manuel Torralbo, ha puesto en valor la contribución de la institución académica al desarrollo del sector oleícola. Según ha explicado, el objetivo de la universidad es "generar conocimiento útil para el desarrollo y progreso del territorio", destacando además que la transferencia de ese conocimiento al sector productivo resulta tan importante como la propia investigación.

