El estudio, dirigido por Roberto Vicinanza, profesor asociado de gerontología de la USC Leonard Davis, descubrió que las personas que siguen una dieta de estilo mediterráneo tienen niveles más altos de dos microproteínas mitocondriales, la humanina y la SHMOOSE, ambas relacionadas con la protección contra las enfermedades cardiovasculares y la neurodegeneración.
“Estas microproteínas podrían actuar como mensajeros moleculares que traducen lo que comemos en cómo funcionan nuestras células y envejecen. Es una nueva vía biológica que ayuda a explicar por qué la Dieta Mediterránea es tan beneficiosa”, ha explicado Vicinanza.
Dieta, mitocondrias y envejecimiento
Según ha informado este centro docente, la Dieta Mediterránea, rica en aceite de oliva, pescado, legumbres, frutas y verduras, se ha asociado durante mucho tiempo con un menor riesgo de enfermedades cardíacas, diabetes y deterioro cognitivo. Sin embargo, aún se están investigando los mecanismos que explican estos beneficios.
En el nuevo estudio, los investigadores analizaron muestras de sangre de adultos mayores con distintos grados de adherencia a la dieta. Aquellos con mayor adherencia mostraron niveles significativamente elevados de humanina y SHMOOSE, junto con marcadores más bajos de estrés oxidativo, un factor clave en el envejecimiento y las enfermedades crónicas.
El equipo también descubrió que ciertos alimentos parecían influir. El aceite de oliva, el pescado y las legumbres se asociaron con niveles más altos de humanina, mientras que el aceite de oliva y una menor ingesta de carbohidratos refinados se vincularon con niveles más altos de SHMOOSE.
“Estos hallazgos sugieren que componentes específicos de la Dieta Mediterránea pueden influir directamente en la biología mitocondrial”, ha afirmado Pinchas Cohen, decano de la Facultad de Medicina Leonard Davis de la USC y profesor distinguido de la misma universidad, además de autor principal del estudio. “La humanina y el SHMOOSE podrían servir como biomarcadores de la adherencia a la dieta mediterránea y tener relevancia clínica”, ha precisado.
Un nuevo papel para las microproteínas mitocondriales
El estudio se basa en más de dos décadas de investigación liderada por Cohen, pionero en el descubrimiento de péptidos derivados de las mitocondrias.
A diferencia de las proteínas tradicionales codificadas en el ADN nuclear, estas microproteínas se producen a partir de pequeños marcos de lectura abiertos en el genoma mitocondrial, regiones que antes se consideraban no funcionales.
Entre las sustancias mejor estudiadas se encuentra la humanina, identificada por primera vez por Cohen y sus colegas en 2003. Desde entonces, se la ha relacionado con una mayor sensibilidad a la insulina, protección cardiovascular, longevidad y preservación de la función cognitiva.
Más recientemente, el laboratorio de Cohen descubrió SHMOOSE (Small Human Mitochondrial ORF Over SErine tRNA), una microproteína relacionada con la salud cerebral. Una variante genética de SHMOOSE se ha asociado con un mayor riesgo de enfermedad de Alzheimer, mientras que la forma normal parece proteger a las neuronas del daño relacionado con el amiloide.
“Estos péptidos se están revelando como reguladores clave de la biología del envejecimiento. Conectan la función mitocondrial con enfermedades como el Alzheimer y las enfermedades cardíacas y, ahora, potencialmente, con la nutrición”, ha detallado Cohen.
Relación entre la dieta y la protección cardiovascular
Otro hallazgo destacable del estudio es una posible interacción entre la humanina y la Nox2, una enzima que produce especies reactivas de oxígeno dañinas.
Se observó que niveles más altos de humanina se asociaban con una menor actividad de Nox2, lo que sugiere que este péptido podría ayudar a reducir el estrés oxidativo y proteger el sistema cardiovascular.
Los investigadores proponen que la Dieta Mediterránea puede funcionar mediante un mecanismo dual: reduciendo directamente el estrés oxidativo y, al mismo tiempo, potenciando las microproteínas mitocondriales que suprimen aún más las vías dañinas.
“Esto podría representar un nuevo mecanismo cardioprotector de la Dieta Mediterránea”, ha afirmado Vicinanza.
Hacia una nutrición de precisión y un envejecimiento saludable
Si bien el estudio fue relativamente pequeño y observacional, los hallazgos apuntan a una nueva frontera en la "nutrición de precisión", donde biomarcadores como las microproteínas mitocondriales podrían ayudar a adaptar las dietas para optimizar la salud y la longevidad.
Futuras investigaciones explorarán si las intervenciones dietéticas pueden aumentar directamente los niveles de humanina, SHMOOSE y péptidos relacionados, y si esos cambios se traducen en una reducción del riesgo de enfermedades.
“Nuestro objetivo es pasar de observar asociaciones a comprender la causalidad. Si logramos aprovechar estas vías, podríamos diseñar estrategias nutricionales que promuevan un envejecimiento saludable a nivel molecular”, ha indicado Vicinanza.