María Andrea Calahorra, investigadora del INTA Chilecito (La Rioja), ha destacado que “después de tres años de estudio, se obtuvo como principales resultados que reducir el riego un 50% desde mediados de agosto hasta mediados octubre, produce un ahorro de 13% del agua anual. Además, esto no redujo la producción de aceite en ninguno de los años de estudio”.
El trabajo permitió evaluar “los efectos del riego deficitario controlado aplicado en tres momentos: pre-floración, previo al endurecimiento de carozo, y durante la síntesis de aceite. Por otro lado, se evaluó el momento y tipo de la poda mecánica. Ambos ensayos se realizaron en la variedad arbequina”.
Según Calahorra, el objetivo del ensayo consistió en investigar “la reducción del uso de agua, aumentar la eficiencia del recurso, controlar el crecimiento vegetativo, mejorar la extractabilidad del aceite de oliva y mejorar atributos sensoriales y químicos del aceite”.
Para ello, se utilizó la estrategia de riego deficitario controlado que consiste en la aplicación de dosis de riego inferiores a las requeridas por el cultivo, en etapas del ciclo del cultivo tolerantes al déficit de agua.
Expansión del sistema de plantación de olivar en seto
En la región se avanza actualmente en el sistema de cultivo de alta intensidad. Desde el INTA han destacado "un aumento de la superficie del olivar en seto, es decir, plantados en hileras estrechas y homogéneas que permite una mecanización total en poda y cosecha con máquinas cabalgantes".
Estas plantaciones están diseñadas específicamente para facilitar la recolección mecanizada y promover la expansión de plantaciones superintensivas (1.500-2.000 árboles ha-1) donde la copa de los árboles forma un seto continuo, "ofreciendo como ventajas mayor precocidad, altos rendimientos y adaptación al paso cosechadoras continuas", según este organismo.
Según datos del equipo del INTA Chilecito en enero 2025, la superficie aproximada de este modelo de cultivo en Chilecito es de 3.500 hectáreas.
“Para implementar la cosecha mecánica con cosechadoras continuas, es esencial mantener las dimensiones de los setos de acuerdo con los requerimientos de la cosechadora sin comprometer la productividad y la calidad de los aceites”, ha indicado Calahorra. Por tal motivo, otra estrategia de manejo para ese fin es la poda, por lo que se lleva cabo otra experiencia para evaluar el efecto de la intensidad y momento de poda mecánica lateral en setos estrechos de olivo sobre la estructura de la copa, producción y vecería.
En el futuro se planea incorporar nuevas líneas de trabajo enfocadas en introducir mejoras en almazara que maximicen el rendimiento industrial a la vez que permitan obtener aceites de oliva vírgenes extra con una mayor estabilidad oxidativa y concentración de fenoles totales, asociado a la estabilidad oxidativa y a las características organoléptica.