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Investigadores de la UJA detectan en tres variedades de AOVE un ácido graso con funciones antiinflamatorias

Investigadores de la UJA detectan en tres variedades de AOVE un ácido graso con funciones antiinflamatorias

martes 02 de septiembre de 2014, 09:40h

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18/07/2014 - Un grupo de investigadores de la Universidad de Jaén (UJA) ha constatado la presencia en tres variedades de aceite de oliva virgen extra de la provincia del ácido graso nitrooleico, de probada función antiinflamatoria, preventiva de aterosclerosis y de otras enfermedades cardíacas.

El estudio “Olives and olive oil are sources of electrophilic fatty acid nitroalkenes”, realizado en colaboración con investigadores del Centro de Investigaciones Biomédicas (Ceinbio) de Montevideo (Uruguay) y del Departamento de Toxicología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Pittsburgh (Estados Unidos), ha sido publicado recientemente en la revista Plos One.

Se trata de un proyecto conjunto llevado a cabo desde 2004, respaldado por el entonces presidente de Citoliva y actual rector de la UJA, Manuel Parras, y liderado por Juan Bautista Barroso, catedrático de Bioquímica y Biología Molecular de la Universidad de Jaén, en el que también trabajan los investigadores Beatriz Sánchez, Capilla Mata, María Nieves Padilla, Juan Carlos Begara y Raquel Valderrama.

Según ha informado la UJA, en este estudio se ha logrado detectar el nitrooleico, que es el ácido graso básico mayoritario nitrado, tanto en la aceituna como en el aceite de oliva virgen extra, de tres variedades representativas de la provincia de Jaén (picual, arbequina y frantoio), siendo la variedad picual en la que mayor contenido tiene.

Juan Bautista Barroso ha destacado que en el caso del aceite de oliva, “sabíamos que existía una serie de componentes minoritarios que tienen propiedades antiinflamatorias, que afectan a la salud cardiovascular. Pero no se había podido discriminar qué componentes del aceite realmente son responsables de ese tipo de acciones”.

Los ácidos grasos nitrados fueron descubiertos en mamíferos en 1994, por investigadores del Centro de Investigaciones Biomédicas de Montevideo. En 2004 comenzó una colaboración del Grupo de Bioquímica y Señalización Celular de la Universidad de Jaén con este equipo de científicos uruguayos, que disponían de un potente espectrómetro de masas, capaz de reconocer la molécula de ácido graso nitrado en el aceite de oliva virgen extra, es decir, en vegetales.

En este hallazgo colaboró la investigadora de la UJA Beatriz Sánchez, que en la actualidad realiza una estancia posdoctoral de dos años en el Ceinbio de Montevideo.

El investigador ha asegurado que las propiedades antiinflamatorias y de señalización cardiovascular de esta molécula están extensamente demostradas. “Ya no se trata ya de decir que el aceite de oliva virgen extra es magnífico, que tiene propiedades antiinflamatorias y cardiovasculares, como complemento nutricional, sino que tiene un valor añadido de salud”, ha precisado.

 

Un plus: nutracéutica

Además de describir este ácido graso en alimentos, Barroso ha añadido que se ha observado que, al mezclarse el aceite con otros productos y jugos gástricos en el estómago, se potencia y aumenta la función de estas moléculas. “En cultivos celulares de macrófagos, este ácido graso nitrado revierte el fenotipo de la célula con actividad inflamatoria a actividad antiinflamatoria”, ha aseverado.

Asimismo, a nivel de enfermedades neurodegenerativas, y en colaboración con los científicos de Montevideo, existen resultados preliminares que indican que el nitrooléico “retrasa los síntomas de la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA). Estamos hablando de que la presencia de esta molécula en el aceite de oliva, no solamente aporta un valor como complemento nutricional, sino también un valor añadido de salud y se podría utilizar, si no como fármaco, sí desde el punto de vista de la nutracéutica”.

La UJA ha subrayado que este hallazgo posibilitaría la producción futura de un fármaco que contenga la molécula extraída de los vegetales, la utilización de los aceites con finalidad nutracéutica, o bien facilitaría la generación de aceites de mayor calidad, tanto desde el punto de vista de la producción a nivel de la industria olivarera, como del valor añadido en el ámbito de la salud cardiovascular, principal causa de mortalidad a nivel mundial.

 

Cultivo in vitro 

Por otro lado, Barroso ha señalado que no hay estudios que indiquen que todas las variedades de aceite de oliva virgen extra contengan nitrooléico, “pero sí se puede decir que, en estudios in vitro en laboratorio, la ingesta de aceite de oliva en condiciones de simulación gástrica, con un pH muy ácido y en presencia de nitritos, muy abundantes en los vegetales, se favorece la producción de nitrooleico. Éste pasa al torrente circulatorio y ejerce ahí sus efectos antiinflamatorios y de señalización cardiovascular”.

Esta investigación forma parte de un Proyecto de Excelencia de la línea “Cultivo del olivar y el aceite de oliva”, de la convocatoria 2010 de la Junta de Andalucía, de la que Raquel Valderrama es investigadora principal.

En este proyecto se explicita la detección de los ácidos grasos nitrados del aceite de oliva de diferentes variedades y durante el proceso de maduración de la aceituna. “Tenemos resultados donde se observan cambios en el contenido, en este ácido graso nitrado, en aceites procedentes en diferentes puntos de maduración de la aceituna”, ha apuntado Barroso.

 

Investigaciones futuras

La UJA ha precisado que a partir de ahora este grupo de investigación pretende establecer el posible papel que pueden tener empresas con interés en la comercialización de este tipo aceite rico en una molécula con función antiinflamatoria y con capacidad de beneficios cardiovasculares, “de la que existen numerosos estudios que lo respaldan”.

Por otro lado, el grupo está intentando determinar la función que desempeña la presencia de éste y de otros ácidos grasos nitrados en vegetales “que pueden mejorar el rendimiento de cultivares de interés agronómico y participar en los procesos de defensa en plantas frente a situaciones de estrés biótico y abiótico”.

Por último, en el caso del nitrooleico, quieren realizar estudios en colaboración con investigadores de la Universidad de la República de Montevideo, en ratones mutantes en ELA (Esclerosis Lateral Amiotrófica). “Ya en ratones afectados por ELA, con la administración de este fármaco, nitrooleico, se ha visto que aumenta la supervivencia y mejora los síntomas de la enfermedad. Ahora esos estudios se quieren realizar con nuestros aceites ricos en nitrooleico”, ha remarcado Barroso.

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