1. Porque la reputación se construye sobre el método
La calidad necesita un sistema de evaluación sólido. EVOOLEUM no es sólo una potente plataforma de marketing y proyección, sino un proceso técnico estructurado, verificado notarialmente, con un jurado internacional de alta cualificación y una metodología diseñada para garantizar coherencia sensorial, repetibilidad y rigor.
En los mercados exteriores, la confianza se deposita en los procedimientos contrastados, no en los discursos.
2. Porque competir con los mejores es una estrategia de posicionamiento
EVOOLEUM reúne a los mejores vírgenes extra de todos los continentes productores. Participar en este concurso significa situarse en un escaparate global donde la comparación es directa y transparente.
No se trata sólo de ganar; se trata de formar parte del mapa internacional de la excelencia. Porque estar en el TOP100 de EVOOLEUM es pertenecer al club de los elegidos. Y eso, en términos de marca país y marca empresa, tiene un valor estratégico incuestionable.
3. Porque el prestigio técnico abre puertas comerciales
En muchos mercados emergentes y maduros como Estados Unidos, Brasil, Japón o el norte de Europa, la decisión de compra se apoya cada vez más en referencias externas fiables.
Resultar reconocido en EVOOLEUM no es sólo subirse a un podio, es un argumento técnico ante importadores, distribuidores y prescriptores. Es una herramienta de negociación para vender más y vender mejor.
4. Porque la excelencia diferenciada es el futuro del sector
El aceite de oliva virgen extra compite hoy en un entorno donde el consumidor busca autenticidad, trazabilidad y atributos saludables contrastados. Los productores que liderarán el mercado serán aquellos capaces de acreditar su excelencia con criterios objetivos.
Participar en EVOOLEUM es alinearse con esa visión de sector: menos volumen indiferenciado y más calidad certificable.
5. Porque el liderazgo del sector exige responsabilidad
Como ingeniero agrónomo y director de la Asociación Española de Municipios del Olivo (AEMO), defiendo que los concursos deben contribuir a elevar el nivel medio del sector, no a banalizarlo. EVOOLEUM nació con esa vocación: seleccionar, jerarquizar y proyectar lo mejor del aceite de oliva virgen extra a nivel mundial.
Quien presenta su aceite está diciendo algo más que “quiero ganar un premio”; está diciendo “confío en mi producto y acepto el juicio técnico de un equipo riguroso en un escenario internacional”.
Podrás estar, o no, en el TOP100 de EVOOLEUM, pero has competido, has creído en ti y te has medido con los mejores AOVEs del mundo. Y esa actitud es, en sí misma, una declaración de liderazgo.
El plazo finaliza el 10 de marzo. No te quedes fuera del concurso que puede cambiar el rumbo comercial de tu marca:
