Hay congresos que se celebran. Y hay congresos que suceden. MUNDOLIVAR pertenece ya, sin discusión posible, a esta segunda categoría. Lo ocurrido en Córdoba durante los días 17 y 18 de junio no fue únicamente una nueva edición de un encuentro profesional; fue la constatación de que el sector oleícola mundial necesita espacios donde se debata el futuro, se cierren negocios, se contrasten estrategias y, sobre todo, se digan las cosas sin demasiados rodeos.