Junto a la almazara, el grupo ha realizado el vareo de los olivos y ha atendido las intervenciones del director del Parque de las Ciencias, Alfonso Peres; y de Poli Serviàn, de la Fundación Caja Rural, que ha recordado a los asistentes el valor y la importancia del consumo del aceite de oliva virgen extra como un alimento esencial en una dieta saludable, sostenible y basada en productos locales. "Apoyando el aceite de oliva, apoyamos nuestra tierra, nuestra cultura y a todas las familias que viven de esta actividad", ha destacado.
Miembros de la Asociación de Voluntarios Culturales del Parque de las Ciencias han explicado a los escolares los las labores necesarias para la obtención del AOVE: el cuidado del olivar, el arte del vareo, los métodos tradicionales de obtención del aceite y los diferentes usos en los que es empleado a la vez que han visto en funcionamiento la almazara.
El análisis sensorial se ha llevado a cabo en el mismo espacio. Aí, Mercedes Uceda de la Maza, experta en cata de AOVE de la empresa Molino y Cata, ha guiado a los escolares para que pudieran las distintas propiedades de textura y sabor del aceite de la variedad de aceituna picuda-marteña, que es el más extendido en nuestra área geográfica, teniendo que identificar algunas de ellas sobre una estrella sensorial de cata.
La última actividad que ha realizado el alumnado ha sido con las científicas de la Universidad de Granada que forman parte del proyecto AL-Compost -Concepción Calvo Sáinz, profesora emérita de la UGR, adscrita al Departamento de Microbiología e investigadora del Instituto del Agua de esta institución docente; y las investigadoras predoctorales adscritas al mismo Instituto, Sara Velilla Delgado y Luna Guirado Mendoza-. Ambas han realizado un taller muy práctico sobre proceso de compostaje de los residuos provenientes de la recogida de la aceituna para generar una segunda vida de estos restos y ofrecer usos útiles a todos los deshechos derivados de esta actividad.
"Con esta acción divulgativa la Universidad de Granada busca transmitir la importancia del aprovechamiento de los residuos derivados de la producción del aceite de oliva; el compostaje permite transformar el alperujo en una enmienda agrícola de calidad. Por ello, queremos que conozcan este proceso, incluyendo a los microorganismos que participan en él, ayudándonos de una pequeña pila de compostaje y con la ayuda de hongos y bacterias, que nuestro grupo ha aislado previamente", ha señalado Sara Velilla.
El proyecto Al-Compost está formado por un equipo interdisciplinar de diferentes sectores, incluyendo a los investigadores del Grupo de Microbiología Ambiental RNM270 de la UGR, miembros del Instituto de la Grasa de Sevilla (CSIC) y las empresas Grupo Consule y ASEAL SLU, así como la Fundación del Común del Segura, colaboradora del proyecto.
