La programación de la jornada de mañana comenzará con la presentación de diversas herramientas de digitalización que se pueden aplicar actualmente a una explotación de olivar tradicional, ya que se encuentran en el mercado a disposición de los productores. Posteriormente, los participantes pueden comprobar en persona su implementación en la finca de Luque Ecológico y conocer de cerca estos avances tecnológicos que pueden contribuir al impulso de la competitividad y la rentabilidad de las explotaciones olivareras de Andalucía.
Entre otros dispositivos novedosos, los participantes podrán conocer cómo funcionan los sensores de temperatura y de humedad a diferentes profundidades colocados en el suelo de esta explotación cordobesa y que se emplean para programar el riego. También se explicará el funcionamiento de las trampas digitales para la mosca del olivo (Bractocera oleae) y para el prays del olivo (Prays oleae); las ventajas que aportan los sensores ligados al riego (programador, presostato y transductor de presión) y las posibilidades que ofrece a los agricultores el uso de una plataforma satelital.
Por su parte, la jornada dedicada a olivar en seto comenzará con una presentación del proyecto "Demofarm Andalucía" y la propuesta de digitalización de explotación de olivar en seto.
Además, se llevará a cabo una visita de campo para conocer las herramientas implantadas en olivar en seto. Entre los contenidos figura la sensorización en suelo -sensores de temperatura y humedad a diferentes profundidades y contadores en la línea portagotero-; estación meteorológica automática EMA y sensor de humectación de hoja; trampa digital para glifodes (Palpita unionalis); trampa digital para mosca del olivo (Bractocera oleae); software de gestión-cuaderno de explotación; kit de telemetría en tractor IOTBox2; y plataforma satelital.

El proyecto "Demofarm Andalucía" se basa en la creación de una red de explotaciones agrícolas y ganaderas andaluzas donde se ponen en práctica y se evalúan diferentes soluciones tecnológicas disponibles en el mercado y que parecen tener potencial para mejorar la competitividad de las fincas de la región. Esta iniciativa público-privada permite conocer el funcionamiento de los últimos avances digitales en un entorno real y en diferentes contextos agrarios, por lo que ayuda a los profesionales del campo a identificar aquellas prácticas que se adaptan mejor a su explotación y a sus necesidades particulares.
Las fincas colaboradoras tienen un papel fundamental en el desarrollo del proyecto, ya que en primer lugar son las encargadas de poner en prácticas las herramientas a analizar y posteriormente acogen a los interesados en conocer estas novedades.
Actualmente están implicadas en el proyecto un total de diez explotaciones de siete provincias andaluzas (Almería, Cádiz, Córdoba, Granada, Huelva, Jaén y Sevilla). Entre ellas se encuentran tanto fincas dedicadas a la actividad agrícola (olivar, cítricos, fresas, hortícolas de invernadero y cultivos herbáceos extensivos) como otras centradas en ganadería (ovino en extensivo y vacuno de carne y leche).