Planas participó en el Consejo informal de ministros de Agricultura de la Unión Europea, en Nicosia (Chipre), donde valoró "positivamente" las orientaciones de la Comisión Europea para la Política Agraria Común (PAC) posterior a 2027, en particular la integración de la gestión de riesgos en los planes nacionales, la flexibilización de los seguros agrarios y la propuesta de nuevos instrumentos europeos como el denominado Unity Safety Net.
España reivindicó su experiencia en el desarrollo de sistemas de seguros agrarios como base para avanzar hacia soluciones europeas más eficaces.
Según consideró Planas, el modelo español, con décadas de trayectoria y un alto grado de implantación, se ha consolidado como una referencia en la cobertura de riesgos climáticos en el sector. Aun así, el ministro advirtió de que, ante catástrofes de gran magnitud, estos sistemas pueden verse sometidos a tensiones que afecten a su sostenibilidad.
Por ello, defendió la creación de un mecanismo europeo de reaseguro agrario que complemente los sistemas nacionales y refuerce su capacidad de respuesta ante eventos extremos.
Propuestas para mejorar la respuesta ante crisis
España plateó mejorar la eficacia de los instrumentos europeos mediante un uso más ágil y anticipado de los recursos disponibles.
Asimismo, el ministro resaltó la importancia de dar prioridad al uso de fondos comunitarios, después acudir a la reprogramación de los fondos de los planes nacionales-regionales de la futura PAC y, en último lugar, utilizar los nacionales.
Además, Luis Planas propuso también la posibilidad de que las ayudas a agricultores afectados por desastres naturales se financien plenamente con instrumentos europeos como el Fondo de Solidaridad de la Unión Europea y el margen presupuestario disponible.
También respaldó que la reserva de crisis se destine exclusivamente a medidas de mercado y subrayó la necesidad de asegurar una financiación suficiente de los programas sanitarios y fitosanitarios.
El ministro destacó “el éxito de los eco-regímenes en España, con una participación del 78% de los declarantes, más del 88 % de la superficie agraria y más de 19 millones de hectáreas, en el marco de la aplicación de la PAC vigente”, unos instrumentos que contribuyen a mejorar la sostenibilidad del sector y su adaptación al cambio climático.