El proyecto se desarrolla en Castilla y León, Madrid y Andalucía y se enmarca en la convocatoria de Grupos Operativos de la Asociación Europea para la Innovación (AEI-Agri), financiada a través del Plan Estratégico de la PAC 2023-2027 por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) y el Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (FEADER).
Según han informado sus impulsores, la iniciativa apuesta por un modelo de bioeconomía circular, transformando un residuo agroindustrial de difícil gestión en un ingrediente funcional de alto valor para la nutrición animal. Para ello, el proyecto optimizará la alimentación y el procesado de las larvas de Hermetia illucens, con el fin de desarrollar una harina de elevada calidad nutricional y funcional destinada a piensos para lechones en fase de iniciación.
Además, el proyecto evaluará el impacto ambiental de esta solución mediante un Análisis de Ciclo de Vida y promoverá la transferencia de resultados al sector agroalimentario.
El Grupo Operativo está integrado por entidades que reúnen capacidades complementarias en biotecnología, investigación, producción ganadera, innovación y transferencia de conocimiento: InsectBiotech Group (Madrid); CIDAF (Granada); Agroalimentaria Chico (Burgos); Evolution Europe (Madrid); Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía (Sevilla-Granada); Universidad Complutense de Madrid (UCM); y Estación Experimental del Zaidín-CSIC (Granada).
Con el proyecto ya en marcha, los equipos investigadores han iniciado las primeras actividades técnicas, centradas en la revisión del estado del arte, el análisis del mercado y la patentabilidad, así como en la preparación de los ensayos destinados a optimizar la alimentación de las larvas y su transformación en ingredientes innovadores para alimentación porcina. Estas primeras acciones constituyen la base científica y tecnológica sobre la que se desarrollarán las siguientes fases de validación en condiciones experimentales e industriales.
Entre los principales objetivos de INSECTFEED destacan la mejora de la digestibilidad y las propiedades nutricionales de las harinas de insecto, la optimización de su producción a escala piloto e industrial, la validación de su eficacia en alimentación porcina y la evaluación de sus beneficios ambientales y socioeconómicos. Con ello, el proyecto contribuirá a reducir la dependencia de proteínas importadas, impulsar la economía circular y ofrecer soluciones innovadoras y sostenibles para el sector ganadero.