En este contexto, una herramienta clave es la criopreservación seminal, una técnica de reproducción asistida que consiste en congelar muestras de semen en nitrógeno líquido para mantener la fertilidad de los espermatozoides. Sin embargo, esta técnica encuentra importantes limitaciones que afectan a la calidad del semen tras su descongelación.
De la necesidad de conservar estos espermatozoides en las mejores condiciones nace la investigación desarrollada por Esther Díaz Ruiz, que en su tesis doctoral ha logrado optimizar el proceso de criopreservación seminal en gallinas utreranas, una raza autóctona andaluza célebre por ser una gran ponedora de huevos, mejorando al viabilidad y funcionalidad de los espermatozoides tras la descongelación y empleando para ello el alperujo. La investigadora de la Universidad de Córdoba ha evaluado el uso de biomoléculas con capacidad antioxidante, que protegen las células frente al daño que se produce durante el proceso de congelación y descongelación.
Tal y como explica Díaz Ruiz, que ha trabajado en su tesis en el grupo AGR-218 (Mejora y Conservación de Recursos Genéticos de Animales Domésticos), la principal innovación de este estudio es el origen de esas biomoléculas, que proceden del alperujo. "Este aspecto es especialmente relevante en el conjunto de Andalucía, donde el olivar tiene un gran peso económico y social, ya que el trabajo no solo plantea una mejora en la criopreservación sino también una vía de valorización de residuos de la industria oleícola".
A través de ensayos experimentales en el laboratorio, estos compuestos se incorporaron al medio de criopreservación, analizando posteriormente la calidad seminal mediante diferentes parámetros biológicos, como la movilidad o la integridad celular.
Los resultados obtenidos mostraron que estos compuestos antioxidantes son capaces de mejorar significativamente la calidad del semen tras la descongelación, lo que supone un avance en las estrategias de conservación de razas autóctonas.