www.mercacei.com

¡A las armas!

Mercacei Semanal 1.124

viernes 25 de enero de 2019, 13:54h

google+

linkedin

Imprimir

Enviar

En Europa sufrimos una epidemia de obesidad que está alcanzando cotas realmente alarmantes. Tanto es así que la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha calculado que este problema podría afectar a dos de cada tres europeos en 2030. Por esta razón, muchos países -entre ellos Reino Unido- están tratando de implantar distintas medidas para intentar reducir el consumo de bebidas azucaradas, alimentos ultraprocesados y comida basura en general entre la población. En este sentido, el Ayuntamiento de Londres, dirigido por Sadiq Khan, ha decidido prohibir los anuncios de comida basura en su red de transporte después de someter la medida a consulta pública y que fuera apoyada por el 82% de los londinenses. Para ello, la institución londinense valoró distintos informes, entre ellos uno de la organización Cancer Research UK de 2018 en el que se advertía de que los jóvenes que recordaban haber visto anuncios de comida basura tienen el doble de probabilidades de ser obesos.

Hasta ahora todo parece lógico y normal si no fuese porque a varios medios de comunicación de nuestro país se les ocurrió publicar titulares como: “El Ayuntamiento de Londres equipara el aceite de oliva con la comida basura” o “Londres dice que el aceite de oliva es lo mismo que la comida basura”... Pura inventiva.

Tal polémica se generó en las redes sociales que algunos periodistas asentados en Reino Unido, como Sergio Ferrer de The Conversation, tuvieron que contestar cientos de tweets asegurando que se trataba de un bulo. ¡Bienvenidos al reinado de los fake news (noticias falsas)!

Lo cierto es que, tal y como puede leerse en la web del consistorio, las restricciones publicitarias en la red de transporte -que entrarán en vigor el 25 de febrero de 2019- incluyen bebidas azucaradas, alimentos con alto contenido en grasas trans como las hamburguesas, barritas de chocolate o frutos secos con sal. La medida no cita ni contempla en ningún momento el aceite de oliva entre los alimentos cuya publicidad sería prohibida. De hecho, indican que sí se podrán promocionar aquellos alimentos que -mediante estudios o proyectos de investigación- hayan demostrado poseer beneficios saludables, y, en ese ámbito, el AOVE es el rey.

En este contexto deberíamos, una vez más, reflexionar acerca de la capacidad -al parecer ilimitada- que tenemos de generar noticias negativas (¡y muchas veces inciertas!) sobre el alimento estrella de la Dieta Mediterránea. Siendo el primer país productor del mundo se antoja ridícula la obsesión que tenemos con promocionar una y otra vez los mismos falsos mitos del AOVE: que si no deberíamos abusar de él porque es una grasa, que si para freír es mejor el girasol, que es caro...

Ante esta situación, deberíamos empezar a hacer caso a Luigi Caricato, director de Olio Officina Festival (ver pág. 18), cuando afirma que “si no hay conciencia, ningún consumidor comprará un aceite centrándose en su calidad; es necesario identificar los elementos del AOVE que fascinan al consumidor, aquello que le atrae, para desarrollar un enfoque emocional con el producto”. Porque sin emociones dejaríamos de ser humanos, y sin virgen extra, nos dejaríamos muchas más sensaciones y vivencias por el camino.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)


Normas de uso

Esta es la opinión de los internautas, no de Mercacei

No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.

La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.

Tu dirección de email no será publicada.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.