En cuanto a la variedad gordal, las intensas lluvias de marzo afectaron al cuaje, lo que retrasó la floración y ha provocado que la aceituna venga más tardía. Por tanto, la campaña es menor que la del año pasado en esta variedad, según COAG.
“A fecha de hoy, la aceituna se encuentra todavía muy verde: no deshuesa ni presenta el color adecuado. Por ello, el grueso de la campaña no podrá iniciarse hasta tres semanas más tarde, situando el inicio de la recolección en la segunda quincena de septiembre. De forma puntual, tras la Feria de Arahal (8 y 9 de septiembre), podrían recogerse algunas partidas en regadío más adelantadas, pero serían casos residuales”, ha resaltado Fernández.
La organización agraria ha explicado que las lluvias de marzo han marcado la campaña. En las zonas bajas, donde el agua se estanca, se han producido afecciones radiculares graves, mientras que las parcelas con orografía más pronunciada han soportado mejor el exceso de humedad. Posteriormente, las altas temperaturas extremas del verano, con valores de hasta 43-44 grados, han provocado defoliaciones, paradas vegetativas y, en algunos casos, agostamientos irreversibles.
Al igual que en campañas anteriores, según COAG, la falta de mano de obra es la principal preocupación del sector. “Y es que, muchas veces, no llegamos a tiempo de recoger determinadas partidas de aceituna, que acaban en el suelo o deben destinarse al molino, perdiendo rentabilidad”, ha señalado.
En este sentido, la organización ha remarcado que se están explorando alternativas como las contrataciones en origen y fórmulas colectivas de contratación, siguiendo el modelo de otros cultivos (fresas, patatas, cebollas). Actualmente, "buena parte de la demanda se cubre con empresas de trabajo temporal, lo que no resulta suficiente para un sector tan intensivo como el del verdeo", ha añadido.
Finalmente, COAG ha indicado que la decisión sobre si una partida de aceituna se destina a verdeo o a molino dependerá en gran medida de la disponibilidad de mano de obra. En el caso de la manzanilla, aunque tiene doble aptitud (mesa y molino), los precios actuales hacen que, a su juicio, sea prácticamente inviable destinarla a molino, frente a los valores rentables que se esperan en el verdeo.