IMS Control Industrial, con sede en Úbeda desde 2014, ha logrado situarse entre los referentes tecnológicos más sólidos del sector oleícola. En apenas una década ha obtenido ocho premios a la innovación técnica y se ha especializado en desarrollar sistemas basados en IA, machine learning, blockchain y gemelos digitales para aumentar la eficiencia, la sostenibilidad y el rendimiento de las fábricas que desean una modernización real. Ese camino de innovación ha llevado a que hoy el Aportador de Agua Perimetral sea un elemento indispensable para toda almazara que pretende pervivir en un mercado cada vez más exigente.
Este dispositivo mecánico, patentado a nivel mundial, dosifica el agua de forma perimetral justo en la entrada de la masa al decanter, evitando mezclarla con la pasta como se ha hecho tradicionalmente. Esta manera de aportar el agua impide que se arrastren compuestos valiosos de la masa y permite una separación mucho más eficiente. Sus efectos prácticos son directos: mayor rendimiento graso, mejores propiedades organolépticas, ahorro hídrico al aplicar solo el agua necesaria en el punto exacto del proceso y una operación global más sostenible. Todo ello con un equipo que puede instalarse en menos de diez minutos, sin grandes obras ni paradas prolongadas, y cuyos beneficios se perciben desde la primera campaña.
Más de 200 almazaras en España y Portugal ya han incorporado este sistema y han remitido Cartas de Excelencia con datos precisos que certifican incrementos de rendimiento, mayor estabilidad del proceso, ahorro de agua y mejoras sensoriales significativas en el aceite. Organismos como Citoliva, Vilcon, el IRTA y Oleostepa han avalado su funcionamiento. En esta última fue instalado en la Olivarera San Isidro SCA, de Gilena, y han documentado una recuperación de 0,55 GSS utilizando únicamente este elemento. Para una almazara que moltura unos 2 millones de kilos de aceituna, supone alrededor de 11.000 kilos más de aceite, lo que equivale a unos 44.000 euros adicionales tomando un valor medio de 4 euros/kg. La inversión queda amortizada en la misma campaña, sin necesidad de modificar la línea, ya que el equipo se adapta a cualquier maquinaria existente.
El CEO de IMS, Pedro Martínez, ha señalado que "los datos que manejan demuestran que se está produciendo un punto de inflexión en la forma de realizar la molturación, debido exclusivamente a la manera de aportar el agua en las centrífugas. Tanto los informes técnicos como la experiencia práctica de los maestros coinciden en que no tiene sentido molturar sin esta herramienta cuando el impacto en kilos, calidad y rentabilidad es tan evidente".
El éxito del Aportador de Agua Perimetral forma parte de una estrategia mayor dentro de IMS, que está impulsando la digitalización y la modernización del sector oleícola. La compañía ha obtenido el Primer Premio a la Innovación Técnica en Expoliva 2025 gracias a su sistema TEDAES, que incluye el aportador dentro de una plataforma que combina analítica avanzada, automatización, inteligencia artificial y trazabilidad para optimizar todo el proceso de extracción desde la entrada del fruto hasta el embotellado.
TEDAES se ha desarrollado en su sede de Geolit y consigue operar de forma completamente autónoma en los ajustes de proceso, pero siempre respetando el know how del responsable de producción y adaptándose a la forma de trabajar de cada fábrica, potenciando la experiencia del equipo técnico. Además, IMS es finalista de los reconocimientos TRADE Andalucía a la Innovación y Transferencia del Conocimiento. A esta línea de modernización se suma el papel fundamental de la formación, desde el maestro hasta el operario, para asegurar la correcta comprensión y el máximo aprovechamiento de los sistemas. También destaca OptiAOVE, el sistema avanzado de supervisión y optimización de la molturación que ayuda a las almazaras a tomar decisiones basadas en datos reales, aumentar la eficiencia y mejorar la rentabilidad campaña tras campaña, convirtiéndose en la mejor herramienta para el maestro de almazara.
Más allá de los números, el aportador transforma el producto final al preservar mejor antioxidantes y compuestos aromáticos, logrando aceites con perfiles organolépticos más completos, estables y diferenciados, capaces de posicionarse como aceites premium de calidad extra. Esta mejora está permitiendo que muchas almazaras proyecten una imagen de mayor calidad y accedan a mejores precios en parte de su producción. Debido a la alta demanda prevista para la próxima campaña, IMS está estudiando la fabricación del aportador mediante impresión 3D para agilizar la producción y garantizar disponibilidad inmediata, dentro de un proyecto que además forma parte del desarrollo de un centro de excelencia en sus instalaciones, desde el cual la empresa seguirá impulsando innovación, eficiencia y mejora continua.
En un sector donde cada punto de rendimiento y cada matiz de calidad cuentan, IMS se ha convertido en sinónimo de innovación real y demostrable. Sus sistemas, encabezados por el Aportador de Agua Perimetral, marcan la frontera entre una almazara que simplemente moltura y otra que realmente lidera. Y mientras otros aún hablan de modernización, IMS y quienes confían en ellos están convirtiendo esa modernización en hechos, y esos hechos en rentabilidad.