La fertilización del olivo debe basarse en un correcto equilibrio de nutrientes, ajustado a las extracciones reales del cultivo y a las características del suelo. Un abonado deficiente o desequilibrado repercute negativamente en la productividad, la vecería y la tolerancia del árbol frente a situaciones de estrés. Por el contrario, una nutrición racional, apoyada en fertilizantes de alta calidad, permite maximizar la eficiencia del abonado y asegurar la sostenibilidad técnica y económica de la explotación.
Nitrofoska® Super Olivo de EuroChem es un fertilizante complejo NPK con magnesio y azufre, formulado específicamente para cubrir las necesidades nutricionales del olivar. Su composición equilibrada garantiza un aporte homogéneo de nutrientes esenciales, favoreciendo un desarrollo vegetativo controlado, una correcta diferenciación floral y una adecuada formación y llenado del fruto. Además, destaca por la elevada calidad de sus materias primas, factor determinante para asegurar una alta disponibilidad y asimilación de los nutrientes en el suelo.
El potasio es uno de los elementos clave en la nutrición del olivo, con una influencia directa sobre la producción, el calibre de la aceituna y el rendimiento en aceite. Este nutriente participa activamente en la síntesis y el transporte de carbohidratos, en la regulación osmótica y en el control del balance hídrico del árbol. Una correcta nutrición potásica permite mejorar la eficiencia del uso del agua y aumentar la resistencia del cultivo frente a periodos de déficit hídrico, cada vez más frecuentes en las principales zonas olivareras.
Nitrofoska® Super Olivo aporta el potasio en forma de sulfato de potasio, una elección técnica de gran importancia en nuestros suelos. A diferencia del cloruro potásico, el sulfato de potasio presenta una mayor eficiencia de asimilación, evita riesgos de salinidad y es especialmente adecuado para suelos calizos y con pH elevado, muy comunes en las zonas olivareras españolas. Además, el azufre que acompaña al potasio mejora su aprovechamiento y participa activamente en la síntesis de aceite, contribuyendo a una mayor calidad final.
El magnesio presente en la formulación desempeña un papel fundamental en la fotosíntesis, al formar parte de la molécula de clorofila, y contribuye a mantener una elevada actividad fisiológica del árbol durante el ciclo productivo.
El uso continuado de fertilizantes de calidad como Nitrofoska® Super Olivo permite mantener producciones más regulares entre campañas, evitando alternancias acusadas y mejorando la planificación económica de la explotación. Este aspecto es clave para la rentabilidad del agricultor, ya que la estabilidad productiva reduce riesgos y maximiza el retorno de la inversión.
Invertir en fertilización no es un coste prescindible, sino una decisión estratégica. Un abonado deficiente o basado en productos de baja calidad termina traduciéndose en menores producciones, peor rendimiento graso y árboles más sensibles al estrés. Por el contrario, una nutrición equilibrada y eficiente, apoyada en fertilizantes como Nitrofoska® Super Olivo, es una garantía de futuro para el olivar.
En definitiva, la rentabilidad del olivo empieza en el suelo. Apostar por una fertilización de calidad es apostar por producción, estabilidad y sostenibilidad a largo plazo.