La
Diputación de Córdoba, a través de su Centro Agropecuario Provincial, desarrolla un conjunto de actuaciones de diversificación productiva en el ámbito agrícola provincial con la finalidad de favorecer la estabilidad y capacidad de respuesta del sector.
El olivar es el cultivo predominante de la provincia de Córdoba, con 376.967 hectáreas del total de 1.665.100 ha. existentes en Andalucía, con presencia en todos los municipios. Se caracteriza por su gran peso económico en la producción agraria de la provincia, su papel como motor exportador y su capacidad para generar empleo, con más de 37.000 olivareros que generan más de cinco millones de jornales cada año.
Según los datos de aforo del olivar, la producción de aceite de oliva en Andalucía para la campaña 2025/26 se estima en 1.080.900 toneladas, y en el caso de la provincia de Córdoba se prevén alrededor de 1.530.900 toneladas de aceituna que darán como resultado 269.100 toneladas de aceite de oliva.
Córdoba no sólo produce más aceite, sino mejor aceite, liderando la producción ecológica, con 42.803 hectáreas de olivar ecológico de las 134.000 ha. censadas en Andalucía, con una estimación de producción para la campaña 2025/26 de 18.440 toneladas, más de la mitad del total andaluz.
La Diputación de Córdoba, a través de su Centro Agropecuario Provincial, apuesta por el sector del olivar desarrollando actuaciones de promoción de nuestros aceites tales como la organización del Concurso “Diputación de Córdoba” al Mejor Aceite de Oliva Virgen Extra, que reconoce cada año al mejor frutado verde y maduro de toda la provincia y que esta última campaña ha alcanzado ya su XVIII edición, estando plenamente consolidado en el sector. Además, organiza cada año, en colaboración con la asociación Ecovalia, el “Concurso Internacional EcoTrama” al Mejor Aceite de Oliva Virgen Extra Ecológico, que ha alcanzado su XXIV edición.
Pero, más allá de los datos anteriores, cabe destacar la calidad de nuestros aceites de oliva vírgenes extra. La provincia de Córdoba cuenta con más de 190 industrias almazaras y cuatro Denominaciones de Origen Protegidas de aceite de oliva a lo largo de su geografía (Baena, Priego de Córdoba, Montoro-Adamuz y Lucena). En este sentido, hay que resaltar la DOP como figura de protección y puesta en valor de nuestros productos -en este caso el aceite de oliva-, no sólo por garantizar su procedencia y calidad homogénea, sino también por asociar un producto a una determinada comarca o zona geográfica, de tal manera que sus características se deben fundamentalmente al medio geográfico, con sus factores naturales y humanos.
A estas peculiaridades de nuestros aceites provinciales reflejadas en las DOPs a partir de la asociación de un producto a una zona geográfica, debemos sumar el buen hacer de los olivicultores y las industrias almazaras, obteniendo cada año un producto de excelente calidad.
