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Dispositivo para predecir la duración del aceite y de alimentos que se pueden oxidar

Dispositivo para predecir la duración del aceite y de alimentos que se pueden oxidar

lunes 29 de abril de 2019, 14:47h

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El CSIC ha desarrollado un dispositivo portátil para ensayar la oxidación del aceite y de alimentos que contengan lípidos. El sistema permite simular condiciones reales de transporte y almacenamiento, y determina la estabilidad oxidativa de las muestras. Ahora, los científicos buscan empresas alimentarias interesadas en la licencia del modelo de utilidad.

Según ha informado este organismo, no todos los aceites resisten de la misma forma el paso del tiempo mientras están en las estanterías de los comercios o en los barcos de transporte en el caso de productos que se exportan. De la misma forma, los alimentos que contienen lípidos no se conservan igual, y unos se oxidarán y se pondrán rancios antes que otros. Se trata de productos que pueden estar largo tiempo almacenados, pero en función de las condiciones ambientales, ese tiempo es variable.

Averiguar la estabilidad oxidativa del aceite en condiciones casi idénticas a la realidad era el objetivo de los científicos Noelia Tena, Ramón Aparicio y Diego L. García González, del Instituto de la Grasa del CSIC.

Para ello han desarrollado un método y un prototipo que presenta la apariencia de un pequeño armario que permite reproducir los factores ambientales a las que se someterá un producto a lo largo de su vida útil. Son factores que influyen en el proceso oxidativo, como la luz, la temperatura, el oxígeno o la humedad.

El CSIC ha señalado que lo destacable es que reproduce condiciones muy moderadas, más cercanas a la realidad que las usadas en el método Rancimat, el más usado actualmente y que somete las muestras a condiciones muy extremas que no se dan durante el almacenamiento real de las muestras. Además, usa luz blanca, sin luz ultravioleta, para simular la degradación por foto-oxidación que sufre el producto cuando se expone a la luz del supermercado en envases transparentes.

Este nuevo dispositivo consigue simular un entorno real y permite modificar los diferentes factores a voluntad, hasta llegar a detalles como el ángulo de la luz o la cantidad de oxígeno presente. Está aislado térmicamente del exterior.

Asimismo, permite evaluar la implicación del material de envasado en prevenir la oxidación de la muestra, lo cual es una ventaja a la hora de seleccionar el envase más adecuado para cada tipo de alimento. Aunque el primer prototipo tiene un diseño y tamaño adecuado (unos 50 centímetros) para poder colocarse en cualquier poyata de laboratorio, sus dimensiones pueden variar en función del resto de factores.

Se pueden analizar varias muestras simultáneamente (para cada muestra basta con una gota del producto) en ensayos que se prolongan hasta un mes como máximo. Al cabo del mes, los resultados permiten no solo determinar sino también predecir la estabilidad oxidativa de los alimentos y, por tanto, conocer el tiempo de vida útil antes de que su degradación impida su comercialización.

Este dato, según este organismo, es esencial no sólo para su almacenamiento sino para los casos en los que se planifica un transporte prolongado, como en el caso de la exportación del aceite de oliva a otros continentes.

Para más información:

Chelo Quilchano Gonzalo

Vicepresidencia Adjunta de Transferencia del Conocimiento-CSIC

Tel.: 954 611 550

E-mail: transferencia@ig.csic.es

comercializacion@csic.es