Según las primeras estimaciones, este evento recibió a alrededor de 50.000 visitantes, que pudieron descubrir, probar y comprar el primer aceite de la nueva cosecha directamente de sus productores, “unos aceites de oliva vírgenes extra de extraordinaria calidad”. En total, los expositores, más de medio centenar procedentes de 21 comarcas, constataron el creciente interés por el aceite de calidad y de proximidad entre el público urbano. Los compradores, además, optaron especialmente por los envases más gourmets: los AOVEs de mayor calidad de 500 ml. fueron el formato estrella.
Desde el Departamento de Agricultura catalán aseguraron que el Mercat de l’Oli Nou cumplió con el objetivo de acercar la cultura del aceite de oliva virgen extra y la labor de los productores del territorio en el centro de Barcelona, algo muy valorado tanto por visitantes como expositores. De hecho, en una encuesta realizada al conjunto de productores participantes, el evento obtuvo una nota de 9 sobre 10.
La Zona Gastronómica y la Barra de Vinos, con una oferta de vinos noveles y la propuesta culinaria de temporada y de proximidad de Villa Retiro, La Cala Navega (Palamós), el Gremio de Bacalaneros de Cataluña, el maestro pastelero Oriol Balaguer y Caterí Cuinant Formatges también registraron una gran acogida, con más de 7.500 degustaciones y más de 4.600 copas de vino servidas entre el viernes y el domingo.

Talleres y sesiones de cocina en directo
El Aula del Aceite también fue uno de los espacios más concurridos del Mercat. Con la participación de más de 600 personas, las sesiones de cata y cocina en directo llenaron la plaza con público de todas las edades, que asistieron a sesiones como las impartidas por el olivicultor del Pallars Jussà Ivan Caelles (Red de Olivicultores-Oleicultores de Cataluña-XOOC); o Àngels Calvo, jefa del Panel de Cata Oficial de Aceites Vírgenes de Oliva de Cataluña; y chefs de la talla de Ada Parellada, Iolanda Bustos, Carlota Claver, Susana Aragón, Iñaki Aldrey u Oriol Balaguer, que demostraron la versatilidad del “primer chorro de aceite”, con propuestas que fueron desde la cocina tradicional hasta la pastelería más refinada.
La organización valoró “muy positivamente” esta primera edición, “ya que ha demostrado la fuerza, la calidad y la capacidad de innovación del sector oleícola catalán. Hemos creado un espacio que conecta productores y ciudadanía, que refuerza el valor de nuestro aceite y que proyecta una identidad gastronómica propia y reconocida", afirmó la directora de Prodeca, Delia Perpi.
Tras el éxito de esta primera edición, el Mercat cumplió su objetivo de convertirse en el gran escaparate del aceite de oliva virgen extra catalán y acercar la cultura del aceite al público urbano para descubrir, probar y comprar el primer aceite de la campaña directamente de los productores, reforzando el vínculo entre productores y ciudadanía y poniendo en valor uno de los tesoros de la gastronomía catalana, ingrediente esencial de la Dieta Mediterránea y símbolo de salud, cultura e identidad.
