En una publicación en Linkedin, desde la North American Olive Oil Association (NAOOA) han subrayado que las Guías Alimentarias para Estadounidenses 2025-2030 sitúan por primera vez el aceite de oliva virgen extra en el centro de la pirámide alimenticia. Además, recomiendan explícitamente priorizar el aceite de oliva al cocinar o añadir grasas a las comidas.
A su juicio, “se trata de una clara señal de las autoridades sanitarias estadounidenses: el aceite de oliva no es opcional, sino fundamental para una alimentación saludable”.
El Gobierno estadounidense ha explicado en un comunicado que el país se enfrenta a una “emergencia sanitaria nacional”. En este sentido, ha apuntado que casi el 90% del gasto sanitario se destina al tratamiento de enfermedades crónicas, gran parte de las cuales están relacionadas con la dieta y el estilo de vida. Además, más del 70% de los adultos estadounidenses tiene sobrepeso u obesidad, y casi 1 de cada 3 adolescentes tiene prediabetes.
“Estas Directrices nos devuelven a lo básico. Los hogares estadounidenses deben priorizar los alimentos integrales y ricos en nutrientes (proteínas, lácteos, verduras, frutas, grasas saludables y cereales integrales) y reducir drásticamente los alimentos altamente procesados. Así es como devolvemos la salud a Estados Unidos”, ha subrayado Kennedy.
Por su parte, Rollins ha resaltado que “por fin, estamos reajustando nuestro sistema alimentario para apoyar a los agricultores, ganaderos y empresas estadounidenses que cultivan y producen alimentos de verdad. Los agricultores y ganaderos están a la vanguardia de la solución y eso significa más proteínas, lácteos, verduras, frutas, grasas saludables y cereales integrales en las mesas estadounidenses”.

Según ha detallado la Administración estadounidense, entre las directrices figura priorizar las proteínas en cada comida; consumir productos lácteos enteros sin azúcares añadidos; comer verduras y frutas a lo largo del día; incorporar grasas saludables; centrarse en los cereales integrales y reducir drásticamente los carbohidratos refinados; o limitar los alimentos altamente procesados, los azúcares añadidos y los aditivos artificiales.
También se ofrecen recomendaciones personalizadas para bebés y niños, adolescentes, mujeres embarazadas y lactantes, adultos mayores, personas con enfermedades crónicas y vegetarianos y veganos, “garantizando una nutrición adecuada en todas las etapas de la vida”, ha remarcado.