La norma, aprobada mediante el Real Decreto 760/2021, de 31 de agosto de 2021, supuso un hito regulatorio al establecer por primera vez un sistema de trazabilidad normalizado y obligatorio para todos los operadores del sector, con el fin de localizar los productos y garantizar su correcta identificación en todas las fases de producción, transporte y comercialización, según el MAPA.
Asimismo, introdujo la obligación de que todos los movimientos del aceite fueran acompañados de documentación específica y, en el caso de graneles, notificados a un sistema informatizado habilitado por el Ministerio, "reforzando significativamente la transparencia del proceso y la protección del consumidor".
Tras cinco años de aplicación de esta normativa, y a partir de la experiencia acumulada, el MAPA ha identificado la conveniencia de acometer "ajustes puntuales que permitan mejorar la calidad de la información, reforzar la seguridad jurídica y optimizar el funcionamiento del sistema de trazabilidad, en beneficio del conjunto del sector".
Según el MAPA, esta iniciativa forma parte de su estrategia para renovar y modernizar la normativa de calidad alimentaria. "La actualización de la norma de calidad de los aceites de oliva y de orujo de oliva contribuirá a mantener el liderazgo y la competitividad del sector, reforzar la confianza de los consumidores y consolidar el aceite de oliva como producto bandera de la marca España en los mercados internacionales", ha considerado.
El Ministerio someterá también a consulta de las Comunidades Autónomas y de las entidades representativas de los sectores afectados la propuesta normativa. Las aportaciones recibidas en esta fase serán analizadas y tenidas en cuenta en la elaboración del proyecto, según el MAPA.
El trámite de audiencia e información pública estará disponible en la página web del Ministerio hasta el próximo día 18 de marzo.
