Según el último Catastro Frutícola realizado por ODEPA (Oficina de Estudios y Políticas Agrarias) y CIREN (Centro de Información de Recursos Naturales), que se actualiza todos los años en diferentes regiones (última actualización 2025 Región Metropolitana y Valparaíso), indica que la superficie de olivos plantada actual en Chile es de 19.692 hectáreas. Durante los últimos años la superficie plantada ha disminuido levemente.
En cuanto a la distribución regional de la superficie plantada y de acuerdo con el Catastro Frutícola, la región Metropolitana, Maule y O'Higgins son las que más hectáreas presentan con el 72% de la superficie nacional de olivos, seguidas por la región de Coquimbo con un 16%.
Las variedades de olivo plantadas en Chile corresponden a material genético provenientes de países del mediterráneo, principalmente de España, Italia y Grecia. El informe detalla que la principal variedad plantada a nivel nacional es la arbequina, la cual representa el 61% de la superficie plantada de olivos, seguida por la arbosana, con un 22%; esto se debe a que ambas variedades se adaptan muy bien al sistema superintensivo de plan-tación que es lo que se estableció en Chile, bajo riego tecnificado y labores mecanizadas. También destacan las variedades como frantoio/leccino, picual, koroneiki y coratina, sumando un 15% de lo plantado, en sistemas intensivos de plantación.
El informe precisa que en 2025 la producción de aceite de oliva en Chile alcanzó las 20.000 toneladas, lo que supuso de un 33% con relación a la obtenida en el año 2024. Del total producido se exportó un 89%, es decir, 17.737 toneladas que generaron un valor FOB de 99,9 millones de dólares. Según destaca, el mejor rendimiento obtenido en el año 2025 respecto a 2024 se debe principalmente a mejores condiciones climáticas en las regiones productivas.
Exportaciones e importaciones
En concreto, las exportaciones chilenas mostraron una disminución en valor FOB y un aumento en volumen exportado en 2025. Así, se comercializaron al exterior 17.737 toneladas, un 27,9% más con respecto al año 2024, y el valor FOB alcanzó los 99,9 millones de dólares, lo que supone un 23,8% menos que el año anterior.
El país se mantiene en el décimo lugar de los países exportadores de aceite de oliva en el mundo, destinando el 89% de su producción a la exportación, principalmente a mercados como Estados Unidos (8.316.298 kilos de aceite de oliva en 2025), Brasil (3.852.199 kilos), España (2.199.427 kilos) y Portugal (1.406.880 kilos).
Por su parte, las importaciones nacionales de aceite de oliva realizadas durante 2025 procedieron en total de 15 países de origen, siendo Argentina el que cuenta con mayor volumen aportado, con un 53,61%, seguido de España y Portugal, con un 30,1 y 8,86%, respectivamente.
Sostenibilidad
En cuanto a la sostenibilidad, el informe subraya que la industria chilena ha realizado avances a través de la certificación nacional de Acuerdos de Producción Limpia (APL). Actualmente, más del 90% de los socios de ChileOliva están certificados en el APL y cumplen al 100% con la certificación Aceite de Oliva Sustentable (sello AOS).
Como política de sostenibilidad plantea promover el continuo desarrollo sostenible de la industria del aceite de oliva, que se adapte a los efectos del cambio climático, a través del uso eficiente y sostenible de los recursos naturales e incorporando acciones de agricultura regenerativa y un compromiso sectorial hacia la carbono neutralidad.
El documento concluye que los desafíos futuros se pueden resumir en la continua mejora de la eficiencia en el uso de recursos, enfrentar alzas de costos productivos con eficiencia en el proceso y prácticas sustentables, diversificar mercados de exportación, promover el consumo interno y fortalecer el reconocimiento del aceite de oliva chileno como un producto de alta calidad y valor nutricional