Así se recoge en el informe anual para Cajamar que fue presentado en Alimentaria el pasado 25 de marzo.
El descenso en valor contrasta con el fuerte crecimiento de las ventas exteriores en volumen, un 34% en el caso del aceite de oliva, con el consiguiente descenso del precio medio, que pasa de 7,48 euros a 4,35 euros, rompiendo así la racha alcista que se venía produciendo desde 2020, tal y como puede verse en el gráfico 4.

Volviendo al ámbito agroalimentario, la balanza comercial se redujo ligeramente hasta los 17.615 millones de euros desde su récord de 18.449 millones de euros del año pasado. En cualquier caso, el sector incrementa su diferencial con el resto de grandes sectores de la economía española, multiplicando, por ejemplo, por cinco el superávit comercial del sector del automóvil.
En la comparativa con las exportaciones agroalimentarias del resto de países de la Unión Europea (UE), España mantiene su cuarto puesto por detrás de Países Bajos, Alemania y Francia y por delante de Italia.
Sin embargo, España se sitúa en 2025, según los datos de Eurostat, a escasos 300 millones de euros de Francia, la distancia más reducida de la historia, y con grandes posibilidades de situarse por delante ya en 2026.
Aceite de oliva
Las exportaciones de aceite de oliva alcanzaron en volumen un total de 1.182.179 toneladas frente a 879.867 toneladas del año anterior. Sin embargo, en valor, como ya he reseñado, las ventas internacionales del sector pasaron de 6.580 millones de euros en 2024 a 5.144 millones de euros en 2025, lo que supone un 21% menos.

España continúa como líder absoluto en la Unión Europea en la exportación de aceite de oliva, más que duplicando el valor de las ventas exteriores de nuestro competidor tradicional, Italia, que exporta 2.411 millones pero con un precio medio de 6,35 euros, netamente superior al nuestro.
Si observamos la evolución, tanto en valor como en volumen, desde 2010 (Gráficos 2 y 3), observamos las importantes fluctuaciones que se producen entre campañas. Esto es especialmente llamativo en el caso de las exportaciones en volumen.

Estas oscilaciones crean distorsiones en la oferta de aceite de oliva en los mercados internacionales que dificultan la operativa comercial, tal y como resaltó Ignacio Gavilan, Export Area Manager de Acesur, en la mesa redonda que siguió a la presentación del informe. También señaló que, con los precios actuales, confiaba en que en 2026 la categoría pueda seguir ganando cuota de mercado a otros aceites y grasas.
Aceite de oliva: datos por mercados
Analizando los principales mercados de exportación del aceite de oliva, así como una comparativa de las exportaciones españolas e italianas de aceite de oliva a los distintos mercados (Tablas 22 y 23), se observa que España domina ampliamente las exportaciones en la mayoría de los mercados, incluyendo Estados Unidos. De entre los principales mercados, tan sólo en Canadá, Alemania y este año en Japón las exportaciones italianas se sitúan por delante, aunque en este último caso por unos cientos de euros.


Por otro lado, en 2025 se produjeron caídas generalizadas en las exportaciones a los principales mercados en valor, destacando, en el caso de España, las ventas a Francia, Reino Unido, Alemania y Paises Bajos, con caídas de entre el 35 y el 40% en todos los casos. Tan sólo Canadá presenta cifras positivas, aunque inferiores al 1%.
En los crecimientos a largo plazo, con datos a 10 años y este año por primera vez a 20 años, destacan en el caso español las tasas medias porcentuales de dos dígitos de mercados como Estados Unidos, Canadá y China. En términos generales, la tasa media de crecimiento entre 2005 y 2025, del 6% en el caso de España, ha sido claramente superior a la de Italia, que se queda en el 3% monstrando en cualquier caso el crecimiento de la categoria.
Estados Unidos y Mercosur
Este año, y por razones obvias de actualidad informativa, se ha considerado oportuno poner el foco dentro del informe tanto en la evolución de las exportaciones agroalimentarias a EEUU como en los flujos comerciales con Mercosur, después de la polémica surgida a raíz de la firma del Tratado de Libre Comercio de la UE con ese área.
En 2025, las exportaciones agroalimentarias de España a EEUU en valor cayeron un significativo 10%, tras el crecimiento del 21% del año anterior. De esta forma cayó un puesto como destino global de nuestras exportaciones hasta el séptimo lugar, siendo el segundo mercado extracomunitario tras Reino Unido.
En el caso del aceite de oliva, las ventas cayeron en 2025 un 29% en términos interanuales, siendo el principal producto agroalimentario exportado a ese mercado, además del segundo mercado para el sector por importancia.
En el caso de Mercosur, las exportaciones agroalimentarias totales de España ascendieron a apenas 421 millones de euros, tan sólo un 0,5% del total, mientras que las importaciones fueron 4.150 millones de euros, un 7% del total. La balanza comercial España-Mercosur es, pues, deficitaria, siendo una parte importante de esta la agroalimentaria, si bien muchos de los productos importados son insumos para la industria alimentaria.
Entre las principales partidas agroalimentarias exportadas por España a Mercosur destaca el aceite de oliva, con 85 millones de euros, una cifra que sin embargo supone únicamente el 1,8% del total exportado y que indica el importante potencial de crecimiento del sector en las exportaciones a este área. Lo mismo ocurre con las partidas siguientes –frutas de hueso y vino–, cuyas ventas a Mercosur representaron en 2025 tan sólo el 2% y el 1,1% del total exportado.