La convocatoria se dirige tanto a los productores de aceite de oliva virgen extra como a los apicultores y elaboradores de miel catalana, que podrán dar a conocer y comercializar directamente sus productos frente a los miles de visitantes que pasan cada día por la plaza de Cataluña.
El Mercat de l'Oli Nou consolida así su vocación de convertirse en “el gran escaparate de los productos agroalimentarios de temporada de Cataluña, promoviendo el consumo de alimentos de proximidad, el contacto directo entre productores y consumidores y el reconocimiento de la calidad de los alimentos catalanes”.
Más de 50.000 visitantes en su primera edición
La nueva edición llega después de los buenos resultados logrados el pasado año. La primera convocatoria reunió a más de 50.000 visitantes, que descubrieron, degustaron y compraron el primer aceite de la nueva cosecha directamente de sus productores.
También fue muy bien recibida por parte de las 50 empresas participantes, que valoraron especialmente poder conectar con el público urbano. "El Mercat de l’Oli Nou es una oportunidad única para acercar a los productores a la ciudadanía y dar valor al trabajo que hay detrás de cada producto. El contacto directo permite explicar su origen, calidad y singularidad, a la vez que genera confianza y refuerza el vínculo entre el territorio y el consumidor", ha afirmado la directora de PRODECA, Dèlia Perpiñà.
Venta de productos, muestra gastronómica y programa de actividades
Los visitantes podrán descubrir, degustar y adquirir directamente aceite nuevo y miel catalana, mientras participan en un amplio programa de actividades divulgativas y gastronómicas.
Destaca el Aula del Aceite y de la Miel, un espacio dedicado a ponencias, catas y demostraciones culinarias conducidas por profesionales del sector, cocineros y expertos, que profundizarán en las propiedades, calidad y aplicaciones gastronómicas tanto del aceite de oliva virgen extra como de la miel catalana.
También se repetirá la barra de vinos catalanes, gestionada por el INCAVI con la participación de los elaboradores, que permitirá maridar las catas gastronómicas con vinos de Cataluña.
La zona gastronómica volverá a reunir diferentes propuestas de cocina elaboradas con productos de proximidad, reforzando el papel del Mercat como espacio de promoción del conjunto de la gastronomía catalana.