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Aceite de oliva y hongos para proteger la madera

Aceite de oliva y hongos para proteger la madera

miércoles 14 de noviembre de 2018, 12:11h

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Un hongo que no ataca a la madera, sino que la conserva. Podría parecer extraño, pero gracias a la tesis doctoral de Elke van Nieuwenhuijzen podría ser una realidad. Esta investigadora ha estudiado los hongos negros en madera engrasada con aceite de oliva comprobando que se comportan como un biofinish que preserva el estado natural de la madera.

La tesis de Elke van Nieuwenhuijzen sostiene que esta capa compuesta por aceite de oliva y hongos colorea la madera y la protege de la podredumbre y la degradación de la luz solar. Además, ofrece una ventaja adicional: el hongo repara automáticamente los daños en la capa protectora, según ha informado la Universidad Tecnológica de Eindhoven (Países Bajos).

Este descubrimiento se remonta a hace casi 20 años cuando, por casualidad, el investigador Michael Sailer descubrió que el aceite vegetal podía conservar la madera. Así, constató que los fragmentos de madera de coníferas impregnados con aceite de linaza y aceite de cáñamo se volvían negros después de estar expuestos al viento y a los cambios climáticos. Sin embargo, la madera descolorida no se volvía suave, como la madera podrida, sino que se mantenía rígida. Esto se debía a que la madera estaba siendo protegida por una capa negra que, a través del microscopio, descubrieron que se trataba de un hongo.

En la actualidad, Elke van Nieuwenhuijzen ha investigado a fondo la composición fúngica natural de estas capas. Esta investigación ha sido supervisada, entre otros, por micólogos del Westerdijk Fungal Biodiversity Institute en Utrecht (Países Bajos). Este proceso consistió en colocar tablones de tres tipos de madera (abeto, pino e ilomba) impregnados con tres tipos de aceite (aceite de oliva, aceite de linaza crudo y aceite de linaza cocido) al aire libre. Los hongos se formaron automáticamente y en algunas tablas formaron una capa negra opaca. Una vez finalizado el proceso, hizo lo mismo en Noruega.

El aceite de oliva funcionó mejor en los Países Bajos, en los que se produjo una capa protectora negra opaca en los tres tipos de madera; mientras que en Noruega, a pesar de que la imagen era prácticamente la misma, la capa tardó más en cubrir completamente los tablones. Van Nieuwenhuijzen lo atribuyó a un clima más frío.

El efecto de la capa protectora se debe, en gran parte, a la decoloración: la capa negra bloquea la luz UV y, por lo tanto, evita la degradación. Van Nieuwenhuijzen también sospecha que, debido a su exuberante presencia, los hongos de pigmentación oscura no ofrecen ninguna posibilidad a los hongos que destruyen la madera. “Que el aceite repele el agua es probablemente beneficioso para los hongos pigmentados ya que es en el agua que se estanca en la madera donde prospera el hongo”, ha señalado la investigadora.