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Crecimiento estable del consumo de aceite de oliva en Panamá

Crecimiento estable del consumo de aceite de oliva en Panamá

martes 27 de noviembre de 2018, 10:43h

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El consumo de aceite de oliva en Panamá cuenta con una perspectiva de crecimiento estable entre 2018 y 2019 alineada con el PIB, favorecido por el aumento de los salarios, la creciente concentración de la población en Ciudad de Panamá y el despegue del turismo. Sin embargo, el fortalecimiento del euro previsto entre 2019 y 2022 puede hacer menos competitivas las exportaciones de la UE y afectar a las importaciones panameñas de aceite de oliva, según un estudio de ICEX España Exportación e Inversiones.

El mercado panameño del aceite de oliva se caracteriza por su reducido tamaño (población de 4 millones de habitantes) y concentración geográfica en ciudad de Panamá (1,6 millones). El crecimiento económico sostenido, la fortaleza del consumo privado, apoyado en aumentos bianuales sustanciales del salario mínimo, y la apreciación del dólar americano, especialmente entre 2015 y 2017, vienen siendo los principales impulsores del consumo de aceite de oliva.

Según el estudio de ICEX, en Panamá, el aceite de oliva es empleado exclusivamente como ingrediente culinario, mayoritariamente como aliño de ensaladas. Debido a su elevado precio no se usa habitualmente para freír y tampoco tiene mucho uso en masas de repostería, salsas, macerados o marinados. El aceite empleado para freír suele ser de origen vegetal y precio económico, destacando el de soja (origen argentino) y seguido del aceite de girasol (origen norteamericano).

En general, existe un amplio desconocimiento sobre la categoría de producto aceite de oliva, sus propiedades organolépticas y nutricionales, posibles usos gastronómicos, método de elaboración y países de origen del producto, etc. El factor decisorio de compra del aceite de oliva es el precio, constituyendo una barrera relevante para ampliar su nivel de consumo, ya que, según este informe, se trata de un producto importado y caro para el consumidor promedio.

La marca, en menor medida, también juega un papel importante en la decisión de compra, siendo las más conocidas aquellas que llevan más tiempo en el mercado y han construido una imagen diferenciada.

En cuanto a la promoción del aceite de oliva, se realiza sobre todo mediante degustaciones en punto de venta (supermercados), descuentos sobre PVP o packs promocionales con otro producto (por ejemplo, aceitunas o vinagre).

Tratándose de un producto caro, elitista y dirigido al segmento de población con mayor poder adquisitivo, su oferta se concentra en productos de la categoría virgen y virgen extra.

Según ICEX, aunque el origen del producto no es relevante al tomar la decisión de compra, el 74% del aceite de oliva virgen y el 77% del aceite refinado importados por Panamá proceden de España.

A su juicio, el cambio de tendencia hacia hábitos de consumo más saludables ligado a las campañas de promoción por parte de algunas marcas suscita a que en los próximos años siga aumentando ligeramente el consumo.

A su vez, la concentración de la distribución alimentaria en manos de pocas empresas seguirá presentando enormes obstáculos de entrada al mercado para nuevos productores y marcas de aceite de oliva.