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Rafa Nadal: 'Ya sea en Shanghai o en España, allí donde esté, siempre busco aceitunas o aceite de oliva virgen extra'

Rafa Nadal: "Ya sea en Shanghai o en España, allí donde esté, siempre busco aceitunas o aceite de oliva virgen extra"

lunes 14 de enero de 2019, 12:53h

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Poco más se puede decir sobre Rafa Nadal. Que es el número 1 del tenis mundial, ya lo sabemos, que es el mejor embajador de la Marca España, también. Pero si te sientas con él y le preguntas por su vida fuera de la pista -aunque no lo crean, tiene una-, se muestra la persona detrás del mito, un apasionado del virgen extra que incluso llegó a empacharse de aceitunas en su propia comunión. ¿Dónde termina el disciplinado deportista de élite y dónde comienza el desenfadado gourmet? Pasen y vean, en este partido siempre se gana. Recogemos un extracto de la entrevista publicada en Olivatessen by Mercacei nº 4.

Tu abuela contó en una ocasión que tu Primera Comunión fue un tanto accidentada por un atracón de aceitunas... ¿Tanto te gustaban? ¿Qué recuerdos te vienen a la cabeza cuando piensas en aceitunas y aceite de oliva?

Si, las aceitunas me encantan desde muy pequeñito y esa anécdota es totalmente cierta. ¡Me comí un tarro entero de aceitunas! La verdad es que en cada lugar que voy siempre busco aceitunas, incluso las pido en los restaurantes. No sólo aceitunas, también un buen aceite de oliva. Ya sea en Shanghai o en España, siempre pregunto por ambos.

Como deportista de élite tienes que llevar una dieta rica y saludable. ¿Ocupa el aceite de oliva virgen extra un lugar destacado en este estilo de vida?

Absolutamente. Es un alimento imprescindible para mí. Allí donde esté cada mañana desayuno pan tostado con aceite, y en las comidas y cenas suelo tomar ensalada o pescado siempre con un chorrito de virgen extra. Para mí es fundamental y parte inamovible de mi dieta y de mi manera de comer.

Está claro que te gusta la cocina española y mediterránea, e incluso te has iniciado en el mundillo gastronómico con Tatel, pero... ¿Quién cocina en casa? ¿Eres cocinillas?

A mí, la verdad es que me gusta mucho cocinar. No es que sepa hacer miles de cosas pero las que hago me gustan mucho y disfruto cocinando. Me gusta ir al mercado o al supermercado en Manacor y elegir el pescado. Después lo preparo en casa al horno con patatas, cebolla... ¡y bastante aceite! Ese es uno de mis platos preferidos y más recurrente. También me sale bastante bien la pasta, aunque últimamente la como menos.

Si tuvieses tiempo para cocinar tranquilamente, ¿qué platos prepararías? ¿Qué tipo de cocina te gusta?

Me gusta mucho el pescado y seguramente ampliaría mi repertorio de recetas. Lo que sí considero fundamental es que el producto sea bueno... En Mallorca tenemos muy buen pescado y gambas, y los suelo hacer de la manera más simple para resaltar su sabor. Las gambas de Sóller a la plancha, poco hechas, son una maravilla.

El olivo es uno de los árboles con mayor fuerza simbólica. Sin ir más lejos, en tu tierra existen árboles milenarios que siguen hoy en día transmitiendo pureza, esencia, calidad… igual que tu juego. ¿Son importantes los símbolos en la vida?

La verdad es que nunca había pensado en ese paralelismo, pero es totalmente cierto. Quizás sean precisamente las tradiciones lo que hacen que mi deporte, el tenis, sea tan especial; y que esa comparación entre el árbol milenario y este deporte centenario se convierta en algo tan simbólico.

La Dieta Mediterránea es Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la Unesco. Como mallorquín, ¿qué es para ti la cultura mediterránea?

A mi entender, la cultura mediterránea es una parte fundamental de nuestras vidas, de nuestra manera de ser. Los españoles tenemos una cultura muy rica y especialmente en lo que a gastronomía se refiere. Disfrutamos comiendo y contamos con unos productos excelentes que son mundialmente conocidos y valorados. La cultura mediterránea es una manera de vivir disfrutando de lo que nos ha dado la vida: el clima, la gastronomía, la manera de entender y ver las cosas y, por supuesto, también el trabajo.

Las últimas cifras de la OMS sobre obesidad infantil son muy preocupantes. ¿Cómo convencerías a un niño o adolescente para que dejase a un lado los malos hábitos y se iniciase en el deporte y en la comida sana?

El deporte es muy importante porque, además del ejercicio en sí, se inculcan en él unos valores que sirven para afrontar la vida. Por un lado, para un niño lo mas importante es divertirse y el deporte es, sobre todo, diversión, pasarlo bien, jugar en equipo o sólo, pero luchando contra algo o alguien de manera correcta. Y por otro, la alimentación es fundamental para el desarrollo de los niños y de las personas en general. Combinar una alimentación equilibrada con deporte te convierte en mejor persona, te hace sentir mejor. Es cierto que a veces es difícil entenderlo o seguir esta línea, pero es cuestión también de educación y voluntad.

El año pasado promocionaste los Aceites de Oliva de España por Australia, Brasil, Japón, México, China y Estados Unidos. ¿Cómo viviste esa campaña?

Fuimos muy activos en la promoción de nuestros aceites, y la verdad es que te das cuenta de que son realmente apreciados fuera de España. Queda mucho por hacer, sin duda, pero el aceite de oliva se va conociendo en muchos países y mercados lejanos. Es importante realizar promociones para que la gente no sólo los conozca, sino que los conozca mejor.

De hecho, recibiste el Premio Especial Aceites de Oliva de España 2017 junto con el Ministerio de Agricultura por el apoyo a la campaña Nacidos en España, Admirados en el Mundo. ¿Qué significa para ti este galardón para ti, tan diferente de los que sueles recibir?

Como siempre, me siento muy agradecido por todo lo que hacen y, por supuesto, por el premio. Lamentablemente no pude asistir en persona para recogerlo pero seguro que en algún momento nos veremos y podré agradecerles personalmente el honor recibido.

Eres vanguardia en el deporte, siempre forzando los límites, rompiendo moldes y siendo tú mismo. Si fueras un aceite de oliva, ¿como serías? ¿Amargo, picante, dulce, agridulce...?

Esta pregunta es difícil de responder. Sólo sé que el aceite me gusta probablemente de una manera diferente a la que soy…