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Bolivia prevé producir aceite de oliva a partir de 2028

Bolivia prevé producir aceite de oliva a partir de 2028

viernes 18 de octubre de 2019, 11:18h

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Un estudio de ICEX España Exportación e Inversiones destaca que existe un proyecto denominado "Bolivia: Olivos en el desierto", puesto en marcha desde el año 2008 por el Instituto de Desarrollo Popular (INDEPO), que tiene como objetivo la producción local de aceite de oliva a partir del año 2028 en el municipio de Pasorapa.

En concreto, se prevé el cultivo de unos 2.500 olivos para garantizar el futuro de los niños de entre seis y doce años que viven en dicho municipio. Según los expertos, es un lugar que permite el cultivo efectivo del olivo y por lo tanto de la producción de aceite, y se convertiría en el primer productor de aceite de oliva del país.

El estudio de ICEX subraya que Bolivia se presenta como uno de los mercados en crecimiento de América Latina, siendo atractivo para los exportadores de aceite de oliva, donde el producto español está bien considerado por los consumidores y en el que la incorporación del aceite de oliva a la gastronomía boliviana es aún un camino por recorrer, así como el conocimiento de las propiedades y beneficios que tiene este producto en la dieta.

Los principales países que llevan a cabo la actividad exportadora son España, en primer lugar, como líder indiscutible del sector, representando, desde el año 2012 hasta la actualidad, más del 60% de la cuota de mercado. “Las previsiones de futuro son positivas para el aceite español, ya que el consumo en el país aumenta año a año”, añade.

Los aceites de uso común en cocina y aderezo son el aceite de girasol y el aceite soya, con un consumo medio por habitante de 14 litros al año según datos de 2016. Por contra, el aceite de oliva en Bolivia está percibido como un producto gourmet, y es utilizado en alta cocina y hogares de clase alta, que representa aproximadamente un 10% de la población total. Como consecuencia de lo anterior, el consumo mayoritario del aceite de oliva se encuentra distribuido geográficamente en el denominado “Eje Troncal”, que son las áreas metropolitanas de las ciudades de La Paz, Cochabamba y Santa Cruz de la Sierra, donde reside principalmente la clase alta.

Los principales competidores del aceite de oliva español son los aceites producidos en Argentina, Portugal e Italia. En los últimos cinco años ha sido la industria argentina la que ha seguido muy de cerca el potencial español llegando a representar casi el 30% de la cuota de mercado.

Según este informe, el factor que determina al consumidor boliviano a comprar un aceite u otro es el precio, ya que, por lo general, no existe un conocimiento generalizado para apreciar diferencias en cuanto a calidad. Además, la gastronomía nacional no cuenta con el empleo del aceite de oliva en sus platos y todavía se desconocen el abanico de usos del producto que podría llevar a tomar una decisión de compra no sólo basada en el precio.

Oportunidades

El estudio señala que, a pesar de las dificultades que presenta el sector del aceite de oliva en Bolivia, hay razones para creer en el crecimiento del consumo de este producto. Así, existen una serie de factores relacionados con la oferta y otros relacionados con la demanda que pueden guiar acerca del potencial crecimiento del sector.

En este sentido, en el caso de la demanda, el consumo per cápita de aceite se sitúa en torno a unos 14 litros por persona al año y se considera que este dato irá en aumento en los próximos años.

Otro factor es el mayor conocimiento de los usos del producto, así como una mayor conciencia en el aporte saludable del aceite de oliva en la dieta. Además, según el estudio, los consumidores bolivianos tienen cada vez mayor poder adquisitivo (aumento del PIB per cápita), y por lo tanto tienen mayor acceso a aceites de oliva de mayor calidad, lo que, a su vez, puede favorecer en el continuo aumento de las importaciones.